Mejora tu vida: sonríe.
Friday, 01 de August del 2008 · Categoria: Salud | trackback |
La sonrisa es la mejor arma que dispone el cuerpo humano. Funciona hacia adentro, como elemento saludable para nuestro organismo, y hacia afuera, como medio para relacionarte con los demás. De la sonrisa (que, además, es el primer paso hacia la risa) sólo hace falta saber una cosa para que funcione. Y no es una acción complicada. Simplemente haz esto:
Sonríe.
¿Ves que fácil?
Sonríe a tus relaciones sociales.
Acércate a un amigo o compañero de trabajo y, cuando estés cerca de el, sonriele. Verás que, a menos que ocurra algo grave, te devolverá la sonrisa y te tratará de una forma más abierta y positiva. Piensa las veces que, encerrado en tus cavilaciones, alguien cercano a ti se acercó con una sonrisa en la cara. No pudiste menos que devolverle la sonrisa. Es más, seguro que alguna vez has experimentado que los problemas que te rodean se esfumaban y parecían triviales. Esto es así porque instintivamente reaccionamos al mundo que nos rodea. Si contactamos con alguien cuya energía personal es superior a la nuestra, solemos adoptar su postura y su ánimo. Sabiendo esto, ¿por qué regalar a los demás indiferencia o rabia? Cuando nuestra energía es negativa la distribuimos entre nuestro ambiente cercano y, por reflejo, este nos la devuelve: nos tornamos aún más negativos. No comiences este este círculo vicioso pero, si te ves envuelto en uno, detente. Haz algo positivo por ti y por aquellos que te rodean, que probablemente te importan lo suficiente como para intentar no hacerles daño: Sonríe. Pero una sonrisa de verdad. Una sonrisa que se contagie y airee el ambiente enrarecido que te rodea.
Sonríe y se positivo.
Cuanto más positivos seamos, más mensajes positivos recogemos. Básicamente: el mundo te devuelve lo que tu le das. Y eso es bueno para tu ego.
Una actitud positiva hace que te valores más. Cuando posees una buena valoración de ti mismo te expones al mundo con optimismo. Ves que tu postura y tus movimientos son abiertos, abarcando al mundo, queriendo compartir tu bienestar con él. Esto es positivo para tu organismo, tanto en el plano físico (elimina dolores de espalda, te hace caminar de forma correcta…) como en el psíquico (buscas soluciones a tus problemas en vez de revolcarte en ellos, te embarcas en nuevos proyectos que amplían tu visión de la vida, te facilita conocer a gente nueva…). Hasta los desconocidos reaccionan a tu nueva alineación: ser positivo hace que la gente positiva se acerque a ti.
Ser positivo mejora el humor de tus seres queridos. Y la suma de todo esto te rodea y te impregna, aumentando así tu actitud positiva.
Sonríe y se saludable.
La sonrisa es terapéutica, y sus efectos si lo llevamos a la risa son aún más acentuados. Solo el hecho de saber que vamos a vivir una situación agradable facilita la circulación de nuestra sangre, y reduce la secreción de hormonas dedicadas a poner nuestro cuerpo en estados de alerta. Los efectos positivos de ver una película de humor duran de doce a veinticuatro horas en nuestro organísmo.
Son ya varios los estudios que demuestran que un estado de humor positivo influye en nuestra salud. Una sonrisa equivale a la llave para entrar en un día mucho más alegre e interesante, amén de saludable.
Resumiendo.
El aumento de entradas positivas hace tu vida más rica y plena. Te abre puertas que antes estaban cerradas. Te muestra que fácil es encontrar la felicidad. Y te enseña que no hay sueños que no te estén permitidos. La gente positiva suele vivir más experiencias, porque han atraído hacia si mismos gente que le propone, directa o indirectamente, nuevas formas de vivir y ver la vida.
Da igual cuan negativo sea uno: todo viaje, pequeño o grande, comienza con un vulgar paso. Sonríe, sigue sonriendo, sigue atrayendo experiencias y personas positivas hacia ti hasta que esa actitud forme parte de tu forma de ser. Al fin y al cabo, en la vida solo puedes recoger aquello que siembras.