Tu eres el culpable.
Friday, 07 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal | trackback |

photo credit: Dawn AshleyTe han despedido del trabajo.
O te ha dejado la novia.
Puede que te hayas sido víctima de una estafa.
Quizá te han rechazado un proyecto por otro que lo hace algún amiguito del responsable.
Tal vez te hayan embargado por impago. O te hayas perdido el evento de tu vida por tener una pierna rota. O hayas llegado tarde a una cita de negocios por un atasco. O te hayas quedado en casa aburrido mientras tus amigos se han ido al cine sin avisarte. O…
¡Hey, tengo algo que decirte! Los demás no tienen la culpa de tu situación. La culpa es tuya. La culpa es siempre tuya.
Se consecuente.
¿Te ha ocurrido algo similar a lo de arriba? ¿Y lo único que has hecho es regodearte en tu miseria? Vaya, no sabía que quieres repetir el mismo error en el futuro. Parece que te gusta sentirte miserable…
¡No te revuelques en tu miseria! ¡No eches la culpa a los demás! ¿Que es lo que puedes hacer para solucionarlo? De acuerdo, ya lo sabes. ¿Puedes hacerlo ahora? En caso negativo, mira a que alternativa puedes dedicar tu tiempo y dale caña. Aprovecha el tiempo.
No hay que dejarse llevar por las emociones, cuando estas te arrastran a la apatía y a sentirte miserable. Usa tus emociones negativas para motivarte, y permite que estas te ayuden a dar los primeros pasos.
Una vez, de niño, escuche algo que he tenido siempre muy interiorizado. Es algo que no siempre es fácil cumplir, pero que en ocasiones dificiles lo he realizado de forma automática, sin pensar en el proceso. No se si es cierto o no, pero no hagas caso a la veracidad si el consejo te sirve para mejorar:
Cuando ocurre un problema en occidente, lo primero que buscamos son responsables para castigarlos; dejamos la resolución del problema en un segundo plano. En oriente primero se busca solucionar el problema, que es lo realmente urgente, y la busqueda del responsable es algo secundario.
En más de una ocasión me han dado, súbitamente, una mala noticia, y me he encontrado corriendo en mi cabeza una serie de cambios en mi rutina diaria para solucionar diferentes temas pendientes. Y, luego, me he enfadado por las malas noticias. Pero no antes de arreglar los problemas más urgentes.
Se responsable
Tus actos generan consecuencias. Tus palabras generan consecuencias. Tus acciones o inacciones generan consecuencias. ¡Hasta tus pensamientos generan consecuencias!
Todos nuestros actos, incluso la ausencia de ellos, conllevan siempre consecuencias. Atengamonos a ello, pues. Tengamoslo claro, e intentemos aprovechar lo mejor de cada momento, de cada situación, de cada amistad, de cada relación, de cada esfuerzo, de cada sueño.
Tu eres el responsable último de tu vida. No importa si te acuestas solo o en pareja cada noche: solo tu sufres las consecuencias morales de tus actos. Tu sabes si tu vida te satisface o no. Tu sabes si tus actos van acordes a tus creencias. Y solo tu recibirás las consecuencias de tus decisiones, tanto si son negativas como positivas.
Por lo tanto, no te dejes llevar por la vida al son del que más canta. Determina cuales son tus objetivos, que crees que es más importante para ti. Averigua que necesitas, y como conseguirlo. No dejes que los demás marquen tu comportamiento. Sobretodo, no hagas nada solo por contentar a los demás. Si dejas las riendas de tu vida a otras personas, nunca llegarás a tu destino. Solo les iras acompañando el camino, donde te dejarán tirado en cuanto no les seas útil. Y no es que lo hagan de forma voluntaria: es que eres tu mismo quien te has puesto el bozal y les has dado las riendas sin que ellos lo sepan. Es decir, que sus acciones, las que te han puteado sobremanera, son simplemente una consecuencia de los actos (o, más bien, de la falta de estos) que has realizado.
Se responsable, se consecuente, y acepta que, si te ocurre algo, es por culpa tuya. Tu has puesto las condiciones necesarias para que los demás acaben reaccionando como lo han hecho. Por lo tanto procura evitar dichas situaciones. Y, si ocurren, aprende de ellas; es la única manera de conseguir no repetir el error en el futuro.
No caigas en el victimismo.
Es importante destacar una cosa: no caigas en el victimismo. Cuando digo que tu eres el culpable, no lo digo para que lo uses como excusa. No vale el “soy un inutil”, “me lo merezco”, “siempre me pasa igual”, “no puedo tener nada bueno en la vida”… Eso son simples excusas para seguir echando la culpa a los demás. Lo que es peor, pueden convertirse en el camino a una depresión, o en actos de auto-sabotaje a futuras victorias.
Tu puedes lograr tus objetivos. Tu eres capaz de lograr lo que te propongas. Tu te lo mereces todo.
Declararse culpable de nuestra situación, haya sido provocada por la causa que sea, no es victimismo. Es responsabilidad. Es un acto de madurez. Es estudiar un problema, darle la vuelta, y extraer conclusiones positivas. Tu eres el responsable y tu has de buscar la solución.
Pero claro, a muchos les resulta más comodo buscar excusas a aceptar que, coño, lograr metas cuesta. Y no poco.
Tu eres el culpable.
Tu no eres un simple culpable, eres el responsable. Eres el causante. Eres el verdadero y único culpable de lo buenos y malos resultados de tu vida. Y de que estos te sirvan para mejorar en el futuro.
Entonces, y solo entonces, has tomado las riendas de tu vida
November 10th, 2008 at 18:28
Que bueno… que cierto!!
November 10th, 2008 at 20:32
Quizá el artículo no vaya bien para todo el mundo, pero mi forma de ser es un tanto agresiva (no en el ámbito violento, sino en el activo) por lo que creo que es la mejor forma que tengo de expresarlo.
November 29th, 2008 at 09:17
Hola,
primero enhorabuena por tu blog, te acabo de descubrir a través del blog “a ninguna parte” (blog de fotografía) aunque también sales en la lista de “el canasto”.
Esto que comentas me ha ayudado mucho en el último año, es lo que me anima a actuar, “la culpa es mía ¿qué puedo hacer para solucionarlo?”. A veces laboralmente si te echas la culpa de todo es imposible poder actuar en todos los aspectos, entonces utilizo lo del circulo de influencia de Stephen Covey, actuo en mi area de influencia, primero por mí y luego por los que están a mi alrededor.
Buen post y de nuevo enhorabuena por el blog.
Un saludo:
Oscar
November 29th, 2008 at 13:17
La verdad es que la única manera de corregir un problema es atacarlo.
Steve Pavlina colgó ayer en su FaceBook la siguiente perla: “Name an unfufilled desire that frustrates you. How would a person who REALLY wanted it behave? Start behaving that way yourself”. Y tiene toda la razón.
Bienvenido, y gracias por los comentarios.
December 9th, 2008 at 10:02
Pues… no esto de acuerdo. (Se siente) Vale que cuando pasa algo malo refugiarse en la pena y la autocompasión es una estupidez. Pero de ahí a ser uno culpable de todo va un abismo. Quiero decir que sí, la culpa de que llegue uno tarde -por no ponerme trágico- puede ser de un zoquete de mecánico que te tocó en desgracia.
Ahora bien, en lo que sí estoy de acuerdo es que, de nada sirve lamentarse y sí buscar otro taller.
Saludos y mucha suerte con el blog
December 10th, 2008 at 09:45
Bueno, básicamente creo que hay que tomar responsabilidad de aprender y responsabilidad de actuar. Creo que es el camino para hacer crecer la experiencia y la responsabilidad personal.