¡Viva el fracaso!

Friday, 17 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad | trackback |

The eye of the beholder
Creative Commons License photo credit: Nictalopen
La democratización de la tecnología, el acceso a la información y la eliminación de las tareas repetitivas han hecho que el lema de “trabaja inteligentemente” sea una realidad a día de hoy. Ello nos lleva a trabajar de una manera más eficiente, y llenarnos de compromisos y objetivos.

¿Pero qué pasa cuando no llegamos a ellos? Está claro que al aumentar la cadena de responsabilidades diarias, aumenta también la repercusión cuando estas no se cumplen. Y esto causa que nos obsesionemos a veces con pequeños detalles o con errores que hemos cometido. En vez de preocuparnos por hacer lo que podamos.

Yo mismo soy un ejemplo de ello. Hoy habría que haberse publicado un artículo a las 9 de la mañana, y sin embargo, más de doce horas más tarde, lo estoy escribiendo. ¿Que tiene de positivo una falta de rigor y de compromiso como esta?

Aprende de tus errores.

Sabía que este retraso podía pasar y, sin embargo, decidí arriesgarme. Fallé, pero me sirvió para recordar una serie de posibilidades que no recordaba o de las que minimicé su importancia. Me ha demostrado también que teniendo una planificación de posts como tenía hace un par de meses, consigo mejores resultados que de la forma actual.

Y esta creo que es la actitud que tenemos que tomar cuando fracasamos: “Solo hay dos resultados: el éxito o el aprendizaje”. Es así como creo que tenemos que tomarnos cada uno de nuestras tareas, proyectos u objetivos. ¿Obsesionarse con un error? ¡Al contrario! Todos nos equivocamos, y el no hacerlo es el mayor de los errores: necesitas equivocarte para saber cuantas de las posibilidades de afrontar un tema son realistas, necesitas equivocarte para ver cuales son tus puntos fuertes y débiles, necesitas equivocarte para revisar tus sueños y deseos, y, por último, necesitas equivocarte para bajarte de esa nube de orgullo y arrogancia que te sostiene cuando llevas tiempo sin conocer la derrota.

El pasado, pasado está.

Los errores nos atacan al ego y nos enseñan que, de repente, nuestro infalible plan no era tan brillante como creias. Eso puede, en ocasiones, tocarnos muy profundamente.

Si todos nos equivocamos, hemos de entender que todo el mundo pasa por lo mismo: fracasar no significa ser un fracasado. Fracasado es quien se hunde por una equivocación. Fracasar te hace más fuerte. Fracasar te hace más intuitivo. Fracasar te hace más sabio. Fracasar te hace más experimentado. Fracasar, bien enfocado, es muchas veces el camino hacia el éxito.

¡Viva el fracaso, pues!

Sí, que nos quede claro. A todos nos duele equivocarnos. Pero al igual que intentamos enfocar correctamente nuestra vida en salud, en relaciones, en trabajo… también hemos de intentar sacar el máximo provecho de los errores como herramientas para lograr una vida más interesante. Si conseguimos enfocarlo de una forma similar a esta:

FRACASO = Experiencia + Aprendizaje

Entonces, ¡viva el fracaso!

Comentarios cerrados.