Cuando decae el ánimo

Friday, 21 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad, Salud | trackback |

Deeppresso Coffee
Creative Commons License photo credit: MShades
Los bajones de ánimo, ya vengan provocados por el tiempo, por una mala racha o simplemente porque sí, son inevitables. De hecho, son buenas porque son periodos que sirven para reflexionar, para ver en que cojeamos o simplemente para dedicarnos unos dias a nosotros mismos.

Eso, sin embargo, no debe ser excusa para dejarnos caer en la procrastinación o en la auto-conmiseración. No porque debamos pasarlas significa que tengamos carta libre para estirarlas más de la cuenta, ni tampoco para no aprovechar esos momentos para mejorar.

Como reducirlas.

Siempre hay maneras de aumentar los momentos de felicidad del día, por lo que la suma de estos se convierten en una buena manera de aferrarte a ellos cuando te baja el ánimo y superarlo más rápidamente. Unas sugerencias:

1. Visitar a un amigo o familiar.

Aprovecha para hacer visitas a esos amigos o miembros de tu familia que hace tiempo que no visitas. Ver a una antigua amistad despues de un tiempo, sin importar el estado anímico de ambos, siempre es una circunstancia agradable.

2. Pasear.

Dar un paseo, escuchando tu música favorita, alegra el día y además es sano para el cuerpo (y todos sabemos que, cuando estamos de bajón, lo último que nos apetece es ir al gimnasio a seguir una pesada rútina).

3. Comprar algo que deseas.

Fijate bien. He dicho algo. No cosas, sino algo. En singular. Aprovecha para permitirte ese pequeño capricho que procurabas evitar. Eso sí, ten cuidado y no descuides tu economía con la excusa de estar deprimido. Un detalle es más qe suficiente, ya que caer en el consumismo solo depreciará el valor de lo adquirido y aún te hundirá más.

Como aprovecharlas.

Sí, estar con pocos ánimos no es muy agradable, pero aunque la idea de ser “productivos” parezca muy dificil de lograr, hay muchas maneras de aprovechar el tiempo sin demasiado esfuerzo. Algunas cosas que puedes hacer son:

1. Revisar tu relación laboral.

¿Quiza tu trabajo no te satisface? Puede que algo en tu interior se está revelando porque te angustia o te produce apatía tu trabajo. Si acudir a tu puesto te agobia más que te ilusiona, es hora de mirar otras oportunidades.

2. Ponerte al día.

¿Tienes libros por leer, juegos por completar, películas por ver o series por terminar? Aprovecha esos momentos en los que no deseas socializarte ni tampoco introducirte en una actividad demasiado activa para reducir tu lista de pendientes.

3. Ordenar.

Aprovecha para poner en orden alguna parte de la casa que tengas pendiente, como el armario de ropa, unas estanterias con libros o la mesa de trabajo. Ordenar no requiere pensar demasiado si ya sabemos, mas o menos, la posición de cada objeto, así que aprovecha para realizar una tarea metódica y necesaria, pero que tan pocas veces nos apetece.

Acéptalo, estás de bajón. Y eso es bueno.

No te obsesiones con la idea de que estás perdiendo el tiempo, o que no hay motivos reales para deprimirse. Las subidas y bajadas de autoestima son naturales, y además sirven para remarcar los puntos débiles de nuestra estructura emocional (o ponerlos a prueba si esta es firme). Ser productivo no se refiere a ir en pos de nuestros objetivos incansablemente: hay muchos aspectos de nuestra vida que, cuando estamos con las energias renovadas, solemos ignorar. Aprovecha el tiempo, pero aprovechalo en ti: inviertelo en reducir el periodo de esta ligera depresión y quitarte varios temas pendientes de índole más cotidiano, y así regresarás con mucho más ímpetu, mucha más fuerza, a tu rutina habitual cuando salgas de este bache.

Deja un comentario