Como cumplir con nuestros objetivos.
Friday, 26 de September del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud | trackback |

photo credit: hans.gerwitzLlega el día en el que te planteas dejar de fumar. Y tiras tu paquete de tabaco y piensas que puedes aguantar la necesidad.
Si eres como somos la mayoría de personas, fracasas. Estrepitosamente.
Lo cierto es que tomar una resolución y plantarnos directamente en el último paso es la razón más común por la cual casi todas las intenciones de año nuevo fracasan. Para conseguir algo hemos de dedicarnos a la acción, sí, para evitar procrastinar, pero no significa lanzarlos a la brava al punto final, a la consecución, a la recompensa del acto. Como cualquier guión de cine (académico), hemos de dividir nuestras acciones en tres actos: planificación, preparación y consecución.
Planificación.
La etapa de planificiación consiste en saber qué queremos, por qué lo queremos y cómo es que no lo tenemos. Un obeso quiere estar en su peso ideal, porque quiere mejorar su salud y su figura y no lo ha conseguido porque suele caer en las tentaciones que tiene por casa.
Por lo tanto, tenemos que estudiar en que ambientes nos movemos y saber modificarlos a nuestras necesidades. En el caso planteado, hay que ver si tiene comida que no le conviene en su casa, o si en el trabajo tiene posibilidad de caer en la indulgencia, y pensar como puede evitar dichos problemas. Por ejemplo, si suele quedar con amigos en un bar y tapear con ellos, lo ideal si no tiene suficiente voluntad para pedir otras cosas es comer previamente en casa algo más saludable, que le deje sin ganas de ingerir más comida.
Básicamente, esta etapa se basa en concienciarnos de lo que queremos y su porque, y estudiar todos los puntos debiles que evitan esa consecución, planificando diferentes estrategias ante cada punto de peligro.
Preparación.
Aquí es cuando llevamos a la practica todos aquellos puntos que hemos estudiado previamente. En el caso de un fumador: tirar todos los paquetes, deshacerse de todos los ceniceros, eliminar cualquier cosa que le recuerde el tabaco, cambiar los hábitos que tiene asociados a fumar (un café a determinadas horas, por ejemplo), o incluso cosas tan inverosímiles como comprar botellas de Cola de dos litros si tenemos la costumbre de apagar los cigarrillos en latas vacias de refresco.
En este paso, las diferentes acciones no nos cuestan especialmente. Son pequeñas cosas, bienvenidas porque las vemos como pequeños pasos que nos ayudan a preparar el terreno a un objetivo que realmente deseamos, que nos preparan el terreno en el cual resistir y defendernos en los momentos de flaqueza.
Consecución.
Ahora que estamos concienciados, que sabemos lo que deseamos, el porque de ello, y hemos tomado todas las acciones posibles para evitar la mayor parte de las tentaciones, es cuando comenzamos a pelear por lograr nuestro objetivo. La ayuda de una buena planificación y preparación puede convertirse en unos dias o semanas de más antes de que las primeras tentaciones aparezcan, y como especifica la Ley de Newton (aunque el se refería a la Física): Cuando un objeto entra en movimiento, tiende a continuar en movimiento. Es decir, una vez que comienzas a aplicar un nuevo hábito, por cada día consecutivo que se logre aplicar hace que nos sea más fácil continuar con el que abandonarlo.
Sin duda, la prospectiva de lograr con éxito un objetivo con una buena preparación es mucho mayor que la de lanzarse de buenas a primeras a por el. Y ojo, que no solo nos referimos a hábitos saludables aquí: la motivación, un nuevo negocio, un proyecto personal… todo tiene cabida bajo estos tres pasos. Preveer en que puntos podemos flaquear, y luchar para evitar tentaciones o aumentar nuestra perseverancia son básicos para conseguir aquello que nos propongamos.