Tirando los lastres de tu vida

Friday, 28 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad | trackback |

Air traffic. Greenhouse. Sunset.
Creative Commons License photo credit: e³°°°
Un globo aerostático quiere elevarse. Aumenta el calor del aire, pero no sube lo suficiente. Entonces es hora de deshacerse del lastre que evita su ascenso.

De la misma forma, si tenemos algún objetivo en mente, vamos calentando el aire de nuestro globo con cada acción que realizas en pos de dicho objetivo. Pero a veces vemos que no subimos lo suficiente, que algo nos agarra e intenta evitar que lo alcancemos.

Es hora de echar lastre.

Es positivo para todos.

“Echar lastre” es una expresión que se toma de forma muy negativa. Y es algo inexplicable, desde mi punto de vista, por dos motivos:

- Si somos responsables de nuestra vida, ¿cómo vamos a justificar que permitimos en el pasado que algo nos retuvo, evitandonos conseguir nuestros sueños? ¿Qué valoración podemos sacar de nuestros actos si fuimos nosotros mismos que permitimos el boicot de nuestros esfuerzos? En lo que se refiere a tu vida, recuerda: tu eres el culpable.

- Decidir que algo o alguién no nos es beneficioso en nuestra vida no nos convierte en malvados. No vamos a renegar de nuestro pasado, no vamos a cerrar de golpe y sin justificación una amistad. Echar lastre es dejar ir a la deriva aquello que no nos permite avanzar, y si se trata de personas, que estas encuentren mejores compañeros con los que compartir su camino.

Si te parece más fácil así, piensa en este último punto como si se tratara de un objeto. Podemos tirarlo a la basura, o podemos buscarle un dueño que le sea útil y le vaya a sacar rendimiento. Igual pasa con las personas: podemos acabar a malas una relación (lo cual debería considerarse la última opción) o dejar de tomar contacto con ella poco a poco (o presentarle personas más afines a su forma de ser). Habeis compartido un tiempo juntos, habeis aprendido de ello y ya es hora de partir. Sí, no siempre es posible una separación amistosa, pero recuerda: mejor una bronca a tiempo, que renegar de alguien durante años.

Deshazte del lastre. Ya.

¿Que es lo que te lastra? Busca alternativas, busca soluciones y busca formas de cambiar dichos lastres por actitudes, situaciones, relaciones y materiales mucho más afines a tus sueños.

Solo entonces alzarás el vuelo.

2 respuestas to “Tirando los lastres de tu vida”

  1. Un fan del Jack The Nipper Dijo:

    No me gustaría perjudicar en absoluto esta parte íntima y personal que aquí expones de una forma tan impúdica y sincera… así que no se muy bien si comentar cómo he llegado hasta este blog…

    No obstante, sí quiero felicitarte personalmente por llevar tan dignamente (junto a tus compañeros) el testigo dejado por cierto programa radiofónico que, los que ya excedemos el 1/4 de siglo, disfrutábamos y sabiamos valorar de manera justa en aquella emocionante época del cambio de generación… ;)

    Dicho lo cual y pidiendo excusas por una introducción tan narcisista, he de confesar que me he sentido bastante identificado con el texto… lo que me sirve de excusa para hacer lo que más me gusta: seguir hablando de mi mismo :p

    Yo soy la persona más pesimista del mundo, y de la galaxia si existiera vida en otros planetas. Soy una persona muy introvertida, tímida, asocial y vergonzosa, solitaria, pasiva, sin iniciativa ni aspiraciones, en fin… hoy en día la juventud creo que lo llama “emo”.

    Y cuento esto, reitero, no debido a mi complejo de deidad narcisista, si no a que todo ello me empujó a “cometer un error” que ahora encuentro reflejado en tus palabras: Cortar lazos con una persona muy importante para tí de forma definitiva, para siempre.

    Mi novia me dejó hace más de un año y “en mi defensa”, sólo tengo una triste excusa ególatra y machista que me corroe cual alien saliendo de una madurita, bella aunque calva Sigourney Weaver…

    Tomé tan difícil decisión basándome en el argumento de… “sí, vale, me dejas, pero encima no pretendas que esté ahí como amigo fiel viendo como rehaces tu vida con alguien que NO SOY YO!”, por que, eso, sólo habría conseguido hundirme más en el pozo donde actualmente resido.

    Yo me pregunté: ¿encima que me deja en el peor momento de mi vida (problemas familiares, personales de salud, etc) tengo que prolongar mi sufrimiento e ir alejándome poco a poco de ella? ¿encima de tonto apaleao? pues no entiendo tu punto de vista a pesar del dolor que todavía siento.

    Pienso que sí se puede “cerrar de golpe una amistad”. Cortar por lo sano.
    Pero… eso no es deshacerte del lastre, a mi esa expresión me suena más egoista de lo que yo lo estoy siendo en mi comentario, me suena a echar balones fueras, las dificultades hay que afrontarlas y no deshacerte de ellas, ni delegar. Y eso son cosas que he aprendido con el paso del tiempo.

    Luego hay otro simil, para mi un tanto desafortunado, cuando comparas lo de deshacerte de un objeto con “deshacerte” de una persona… a ver, piensa que quizá haya gente que prefiera tirar el objeto a la basura antes que -lo disfrute- otra persona, o le “saque rendimiento” como tu dices… ves ya por dónde voy amigo Isako?

    Y ya como última crítica constructiva decirte que pienso que empleas un punto de vista quizá demasiado objetivo y general, lo que hace el texto un poco impersonal.
    Para que tú me entiendas, tu target es un sector muy amplio y por ello el sector más harcore, como yo, no nos sentimos identificados y nos parece un poco… frio.

    Por ello comparto con toda la buena fe del mundo un punto de vista más subjetivo, el mio. Porque no todos podemos ver ese haz de luz al fondo que nos invita a luchar contra nuestros miedos y limitaciones con ilusión y determinación.

    Y entiendo que intentes equilibrar las serias cuestiones que planteas introduciendo algo de optimismo e incluso planteando preguntas-soluciones pero… realmente, a una persona como yo, ¿de qué le sirven?

    Quiero decir, una persona que ha sufrido tanto que ha “dado la vuelta al marcador”, (que ahora DISFRUTA de su miseria, DISFRUTA de su dolor), simplemente se acomoda entre sus propios miedos, se resigna y con el tiempo deja de luchar.

    Yo ya no veo luces entre tanta oscuridad por lo que asumo que tampoco hay esperanza más allá de ella.

    …y ya dejo de escribir porque no soy consciente de la extensión que ocupará mi comentario hasta que le de al Submit pero si decides borrarlo… seguiré siendo fan tuyo igualmente.

  2. Muy buena esta página.
    Un saludo y gracias.

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