Citas célebres (II).

Tuesday, 23 de December del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

“Si tuviera una hora para salvar el mundo, estaría cincuenta y cinco minutos definiendo el problema y solo cinco minutos buscando la solución”.

(Presumiblemente) Albert Einstein.

Muchas veces intentamos solucionar problemas (que es lo más satisfactorio, no nos engañemos) que buscar y entender en primer lugar el problema (que no solo es más pesado, sino que encima puede presentarnos una imagen que no deseamos conocer). Un poco en la linea del consejo que me aplico, y expliqué en su día en Tu eres el culpable.

trackback | Sin comentarios »

El reflejo de tu personalidad.

Friday, 05 de December del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Salud

my formerly cluttered desk
Creative Commons License photo credit: evelynishere
Dicen (y personalmente lo creo) que lo que te rodea es un reflejo de tu forma de ser. Que quien tiene una mente y espíritu ordenados, lo refleja en un entorno inmaculado y un cuidado en lo que viste, hace y dice. Y que una persona poco organizada lo demuestra con un entorno sucio y desagradable.

Como he dicho, sí, creo en dicha exposición, pero ¡ojo! no corramos a sacar conclusiones precipitadas de la gente que nos rodea. Como cualquier psicólogo te dirá, con un vistazo a una persona no podemos saber como es realmente. Esto viene a traves de la observación continua.

Mismo entorno, diferentes personas.

Dos entornos iguales no significan lo mismo. Un cuarto desordenado, con cajas y ropa por el suelo, puede ser de una persona desorganizada, descuidada y que va a lo fácil. O también puede ser de una persona que esté pasando por un proceso de cambio y reordenación de sus prioridades, y físicamente lo demuestra cambiando las cosas de sitio. O de un trabajador impulsivo, que aparta rápidamente todo lo que tiene enmedio para centrarse en un objetivo, sin perder el tiempo en ordenar lo que le rodea.

Por el mismo motivo, has de tener en cuenta que lo que te rodea te define ante los demas, aunque sea de manera inconsciente, pero solo en dicho momento. Todo el mundo pasa por etapas, es por eso que todo el mundo sabe que, cuando ordena un cuarto o una mesa, volvera a tener que repetir la acción al cabo de unos meses. ¿Es tu caracter que te fuerza constantemente a desordenar, o pasas por etapas en las que, de repente, dejas por los suelos tu sistema organizativo? Solo tu, o alguien que te conozca bien, puede saberlo con certeza.

Aprovéchate de tu entorno.

Tu entorno es, ciertamente, tu reflejo interior. ¿Por qué no aprovecharlo? Recuerda, puedes usarlo para influirte. Elimina lo sobrante, redecora lo importante, cambia de prioridad algunos objetos y prendas; haz lo que sea necesario para mejorar. Queramos o no, la influencia está ahí. Queramos o no, esta tiene fuerza e importancia. Y queramos o no, los demas se llevarán una impresión, o nos tratarán de cierta manera, según lo que este represente. Si esto ocurre, aprovéchate de esto.

O también puedes utilizarla para conocerte. Si echas un ojo a tu alrededor, ropa y relaciones recientes, puedes intentar dilucidar que etapa estás pasando. ¿Una excelente? ¿Una de cambio? ¿Problemas sin definir? Quizá sea necesario detenerse, observar, y actuar al respecto. O meditar sobre un problema. O escribir todo lo que nos pasa por la cabeza y nos preocupa. O sonreir ante lo que la vida nos ofrece y aprovecharlo. O ver que puntos de nuestra vida podemos limar o realizar un mantenimiento para mejorar… Está en ti aprovechar lo mejor que cada ocasión nos proporciona, y tu entorno es tan buena herramienta como cualquiera: con la ventaja que, al tratarse de tu vida, solo tu sabes realmente que puede significar cada elemento de tu entorno.

Observa y actua.

Mira, aprende, actua en consecuencia. Si es momento de disfrutar de tus frutos, hazlo. Si algo es discordante, arréglalo y mejora. Ya que, queramos o no, nuestro entorno va a estar ahí reflejandonos, utilicémoslo para nuestro beneficio.

trackback | 10 comentarios »

Tirando los lastres de tu vida

Friday, 28 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

Air traffic. Greenhouse. Sunset.
Creative Commons License photo credit: e³°°°
Un globo aerostático quiere elevarse. Aumenta el calor del aire, pero no sube lo suficiente. Entonces es hora de deshacerse del lastre que evita su ascenso.

De la misma forma, si tenemos algún objetivo en mente, vamos calentando el aire de nuestro globo con cada acción que realizas en pos de dicho objetivo. Pero a veces vemos que no subimos lo suficiente, que algo nos agarra e intenta evitar que lo alcancemos.

Es hora de echar lastre.

Es positivo para todos.

“Echar lastre” es una expresión que se toma de forma muy negativa. Y es algo inexplicable, desde mi punto de vista, por dos motivos:

- Si somos responsables de nuestra vida, ¿cómo vamos a justificar que permitimos en el pasado que algo nos retuvo, evitandonos conseguir nuestros sueños? ¿Qué valoración podemos sacar de nuestros actos si fuimos nosotros mismos que permitimos el boicot de nuestros esfuerzos? En lo que se refiere a tu vida, recuerda: tu eres el culpable.

- Decidir que algo o alguién no nos es beneficioso en nuestra vida no nos convierte en malvados. No vamos a renegar de nuestro pasado, no vamos a cerrar de golpe y sin justificación una amistad. Echar lastre es dejar ir a la deriva aquello que no nos permite avanzar, y si se trata de personas, que estas encuentren mejores compañeros con los que compartir su camino.

Si te parece más fácil así, piensa en este último punto como si se tratara de un objeto. Podemos tirarlo a la basura, o podemos buscarle un dueño que le sea útil y le vaya a sacar rendimiento. Igual pasa con las personas: podemos acabar a malas una relación (lo cual debería considerarse la última opción) o dejar de tomar contacto con ella poco a poco (o presentarle personas más afines a su forma de ser). Habeis compartido un tiempo juntos, habeis aprendido de ello y ya es hora de partir. Sí, no siempre es posible una separación amistosa, pero recuerda: mejor una bronca a tiempo, que renegar de alguien durante años.

Deshazte del lastre. Ya.

¿Que es lo que te lastra? Busca alternativas, busca soluciones y busca formas de cambiar dichos lastres por actitudes, situaciones, relaciones y materiales mucho más afines a tus sueños.

Solo entonces alzarás el vuelo.

trackback | 2 comentarios »

Citas memorables (I).

Tuesday, 25 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal

“Un hombre sin caracter no tiene enemigos”.

Paul Newman

trackback | Sin comentarios »

Cuando decae el ánimo

Friday, 21 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad, Salud

Deeppresso Coffee
Creative Commons License photo credit: MShades
Los bajones de ánimo, ya vengan provocados por el tiempo, por una mala racha o simplemente porque sí, son inevitables. De hecho, son buenas porque son periodos que sirven para reflexionar, para ver en que cojeamos o simplemente para dedicarnos unos dias a nosotros mismos.

Eso, sin embargo, no debe ser excusa para dejarnos caer en la procrastinación o en la auto-conmiseración. No porque debamos pasarlas significa que tengamos carta libre para estirarlas más de la cuenta, ni tampoco para no aprovechar esos momentos para mejorar.

Como reducirlas.

Siempre hay maneras de aumentar los momentos de felicidad del día, por lo que la suma de estos se convierten en una buena manera de aferrarte a ellos cuando te baja el ánimo y superarlo más rápidamente. Unas sugerencias:

1. Visitar a un amigo o familiar.

Aprovecha para hacer visitas a esos amigos o miembros de tu familia que hace tiempo que no visitas. Ver a una antigua amistad despues de un tiempo, sin importar el estado anímico de ambos, siempre es una circunstancia agradable.

2. Pasear.

Dar un paseo, escuchando tu música favorita, alegra el día y además es sano para el cuerpo (y todos sabemos que, cuando estamos de bajón, lo último que nos apetece es ir al gimnasio a seguir una pesada rútina).

3. Comprar algo que deseas.

Fijate bien. He dicho algo. No cosas, sino algo. En singular. Aprovecha para permitirte ese pequeño capricho que procurabas evitar. Eso sí, ten cuidado y no descuides tu economía con la excusa de estar deprimido. Un detalle es más qe suficiente, ya que caer en el consumismo solo depreciará el valor de lo adquirido y aún te hundirá más.

Como aprovecharlas.

Sí, estar con pocos ánimos no es muy agradable, pero aunque la idea de ser “productivos” parezca muy dificil de lograr, hay muchas maneras de aprovechar el tiempo sin demasiado esfuerzo. Algunas cosas que puedes hacer son:

1. Revisar tu relación laboral.

¿Quiza tu trabajo no te satisface? Puede que algo en tu interior se está revelando porque te angustia o te produce apatía tu trabajo. Si acudir a tu puesto te agobia más que te ilusiona, es hora de mirar otras oportunidades.

2. Ponerte al día.

¿Tienes libros por leer, juegos por completar, películas por ver o series por terminar? Aprovecha esos momentos en los que no deseas socializarte ni tampoco introducirte en una actividad demasiado activa para reducir tu lista de pendientes.

3. Ordenar.

Aprovecha para poner en orden alguna parte de la casa que tengas pendiente, como el armario de ropa, unas estanterias con libros o la mesa de trabajo. Ordenar no requiere pensar demasiado si ya sabemos, mas o menos, la posición de cada objeto, así que aprovecha para realizar una tarea metódica y necesaria, pero que tan pocas veces nos apetece.

Acéptalo, estás de bajón. Y eso es bueno.

No te obsesiones con la idea de que estás perdiendo el tiempo, o que no hay motivos reales para deprimirse. Las subidas y bajadas de autoestima son naturales, y además sirven para remarcar los puntos débiles de nuestra estructura emocional (o ponerlos a prueba si esta es firme). Ser productivo no se refiere a ir en pos de nuestros objetivos incansablemente: hay muchos aspectos de nuestra vida que, cuando estamos con las energias renovadas, solemos ignorar. Aprovecha el tiempo, pero aprovechalo en ti: inviertelo en reducir el periodo de esta ligera depresión y quitarte varios temas pendientes de índole más cotidiano, y así regresarás con mucho más ímpetu, mucha más fuerza, a tu rutina habitual cuando salgas de este bache.

trackback | Sin comentarios »

Tu eres el culpable.

Friday, 07 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal

down
Creative Commons License photo credit: Dawn Ashley
Te han despedido del trabajo.

O te ha dejado la novia.

Puede que te hayas sido víctima de una estafa.

Quizá te han rechazado un proyecto por otro que lo hace algún amiguito del responsable.

Tal vez te hayan embargado por impago. O te hayas perdido el evento de tu vida por tener una pierna rota. O hayas llegado tarde a una cita de negocios por un atasco. O te hayas quedado en casa aburrido mientras tus amigos se han ido al cine sin avisarte. O…

¡Hey, tengo algo que decirte! Los demás no tienen la culpa de tu situación. La culpa es tuya. La culpa es siempre tuya.

Se consecuente.

¿Te ha ocurrido algo similar a lo de arriba? ¿Y lo único que has hecho es regodearte en tu miseria? Vaya, no sabía que quieres repetir el mismo error en el futuro. Parece que te gusta sentirte miserable…

¡No te revuelques en tu miseria! ¡No eches la culpa a los demás! ¿Que es lo que puedes hacer para solucionarlo? De acuerdo, ya lo sabes. ¿Puedes hacerlo ahora? En caso negativo, mira a que alternativa puedes dedicar tu tiempo y dale caña. Aprovecha el tiempo.

No hay que dejarse llevar por las emociones, cuando estas te arrastran a la apatía y a sentirte miserable. Usa tus emociones negativas para motivarte, y permite que estas te ayuden a dar los primeros pasos.

Una vez, de niño, escuche algo que he tenido siempre muy interiorizado. Es algo que no siempre es fácil cumplir, pero que en ocasiones dificiles lo he realizado de forma automática, sin pensar en el proceso. No se si es cierto o no, pero no hagas caso a la veracidad si el consejo te sirve para mejorar:

Cuando ocurre un problema en occidente, lo primero que buscamos son responsables para castigarlos; dejamos la resolución del problema en un segundo plano. En oriente primero se busca solucionar el problema, que es lo realmente urgente, y la busqueda del responsable es algo secundario.

En más de una ocasión me han dado, súbitamente, una mala noticia, y me he encontrado corriendo en mi cabeza una serie de cambios en mi rutina diaria para solucionar diferentes temas pendientes. Y, luego, me he enfadado por las malas noticias. Pero no antes de arreglar los problemas más urgentes.

Se responsable

Tus actos generan consecuencias. Tus palabras generan consecuencias. Tus acciones o inacciones generan consecuencias. ¡Hasta tus pensamientos generan consecuencias!

Todos nuestros actos, incluso la ausencia de ellos, conllevan siempre consecuencias. Atengamonos a ello, pues. Tengamoslo claro, e intentemos aprovechar lo mejor de cada momento, de cada situación, de cada amistad, de cada relación, de cada esfuerzo, de cada sueño.

Tu eres el responsable último de tu vida. No importa si te acuestas solo o en pareja cada noche: solo tu sufres las consecuencias morales de tus actos. Tu sabes si tu vida te satisface o no. Tu sabes si tus actos van acordes a tus creencias. Y solo tu recibirás las consecuencias de tus decisiones, tanto si son negativas como positivas.

Por lo tanto, no te dejes llevar por la vida al son del que más canta. Determina cuales son tus objetivos, que crees que es más importante para ti. Averigua que necesitas, y como conseguirlo. No dejes que los demás marquen tu comportamiento. Sobretodo, no hagas nada solo por contentar a los demás. Si dejas las riendas de tu vida a otras personas, nunca llegarás a tu destino. Solo les iras acompañando el camino, donde te dejarán tirado en cuanto no les seas útil. Y no es que lo hagan de forma voluntaria: es que eres tu mismo quien te has puesto el bozal y les has dado las riendas sin que ellos lo sepan. Es decir, que sus acciones, las que te han puteado sobremanera, son simplemente una consecuencia de los actos (o, más bien, de la falta de estos) que has realizado.

Se responsable, se consecuente, y acepta que, si te ocurre algo, es por culpa tuya. Tu has puesto las condiciones necesarias para que los demás acaben reaccionando como lo han hecho. Por lo tanto procura evitar dichas situaciones. Y, si ocurren, aprende de ellas; es la única manera de conseguir no repetir el error en el futuro.

No caigas en el victimismo.

Es importante destacar una cosa: no caigas en el victimismo. Cuando digo que tu eres el culpable, no lo digo para que lo uses como excusa. No vale el “soy un inutil”, “me lo merezco”, “siempre me pasa igual”, “no puedo tener nada bueno en la vida”… Eso son simples excusas para seguir echando la culpa a los demás. Lo que es peor, pueden convertirse en el camino a una depresión, o en actos de auto-sabotaje a futuras victorias.

Tu puedes lograr tus objetivos. Tu eres capaz de lograr lo que te propongas. Tu te lo mereces todo. 

Declararse culpable de nuestra situación, haya sido provocada por la causa que sea, no es victimismo. Es responsabilidad. Es un acto de madurez. Es estudiar un problema, darle la vuelta, y extraer conclusiones positivas. Tu eres el responsable y tu has de buscar la solución.

Pero claro, a muchos les resulta más comodo buscar excusas a aceptar que, coño, lograr metas cuesta. Y no poco.

Tu eres el culpable.

Tu no eres un simple culpable, eres el responsable. Eres el causante. Eres el verdadero y único culpable de lo buenos y malos resultados de tu vida. Y de que estos te sirvan para mejorar en el futuro.

Entonces, y solo entonces, has tomado las riendas de tu vida

trackback | 6 comentarios »

Recuerdos motivadores en poco espacio.

Tuesday, 28 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

En muchas ocasiones, un simple recuerdo nos sirve para animar el animo y darnos cuenta de lo bueno de nuestra vida.

Esto funciona para motivarte. Por ejemplo, cuando estás desesperado porque tu negocio particular no funciona, echar un ojo a un diploma colgado frente a nosotros y un par de fotos de momentos memorables, pueden ayudarnos a quitarnos de encima ese sentimiento de negatividad. Lo mismo si estamos deprimidos por pasar una época mala: unas cuantas fotos que recuerdes con cariño te hacen ver que ahí fuera tienes quien te aprecia.

Para no acaba lleno de cuadros, o acabar forrando una pared entera con corcho para colgar papeles, puedes usar un marco digital de fotos donde poner una selección de los momentos que recuerdas con más cariño.

trackback | Sin comentarios »

Como simplificar tu vida.

Friday, 24 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

My Desk
Creative Commons License photo credit: Laure Wayaffe
¿Agobiado por la cantidad de tareas que te autoasignas? ¿O agobiado precisamente porque no encuentras con que llenar tu tiempo libre?

En ambos casos, muy probablemente tu vida este lleno de material redundante, lastres que te ralentizan y ni te das cuenta de ello. Y no estoy diciendo esto con un aire de superioridad o algo parecido… yo mismo paso por lo mismo.

Pero como siempre, la parte más importante ante un problema es reconocer sus causas.

Simplifica.

No has de ir a un gimnasio porque te lo pidan. No has de comprar un coche porque tus compañeros lo poseen. No has de tener dos armarios llenos de ropa para lucir ante la gente… Puedes hacerlo, sí, pero solo si eso es algo que te defina, que necesites, que te ayude a ser más saludable, que te haga feliz.

Observa que es lo que sobra de tu vida. Pregúntate si muchos compromisos son realmente necesarios. ¿Necesitas el coche para ir a trabajar, si el transporte público te cuesta cuatro veces menos aunque tardes más? ¿Necesitas tener dos tarjetas de crédito, y siempre estar devolviendo deuda? ¿Necesitas tener un par de zapatos nuevo, cuando tienes cuatro apenas usados en casa?

Deshazte de aquello que te controla, que te limita. Elimina el exceso de obstaculos y lastres en tu vida. Y, de repente, verás que ese tiempo libre que no tenias o que ese dinero que gastabas o que ese control sobre tu vida que te faltaba aparece. Que toma otro significado.

Mucha gente se autoengaña con muchas de las distracciones de hoy día creyendo que sin ellas, se aburriría. Falso. Si defines cuales son tus necesidades, esos recursos que recuperas acabarán destinados hacia ellas. ¿Ahorrar? ¿Viajar? ¿Estudiar? Ahora que has eliminado barreras, puedes dedicarte a ello.

La cartera.

¿Cuanta gente cree que es imposible ir por la vida sin una cartera (o billetera, como la llameis)? Yo mismo pensaba que mi vida diaria no podría funcionar sin llevar una de estas, que todo lo que necesito diariamente solo cabe ahí dentro.

Que equivocado que estaba.

Harto de llevar un “ladrillo” en el bolsillo, decidí llevar el dinero en un monedero (o en el bolsillo pequeño de los tejanos) y usar un tarjetero del metro para llevar solo lo necesario.

Al final, resulta que hasta con el limitado espacio del tarjetero, llevo cosas de más.

Dos tarjetas de viaje, horarios del tren, carnet de estudiante, carnet de identidad, carnet de la S.S., tarjeta de débito, carnet de periodista, tarjeta de visita, tarjeta del Bicing, e incluso alguna nota en papel.

Y, como podeis suponer, la mitad de estas cosas podría dejarlas en casa, porque no las necesito en mi vida diaria. Si siguiera llevando cartera, me ocuparía 10 veces más espacio.

El ejemplo de la cartera es muy chorra, pero al mismo tiempo, ejemplifica que suponemos cosas porque el resto de la gente las practica. Olvidate de lo que realizan los demás, piensa si es bueno para ti. Simplificar no significa no hacer nada en la vida, sino dedicar tus energias solo a aquello que te hace crecer, que te hace vibrar, que te hace sentirte vivo; una dedicación que no requiere de un esfuerzo sufrido por tu parte, porque es tu verdadera forma de ser. Vive la vida conscientemente, elimina lo innecesario y recuperarás tiempo para las cosas que realmente te importan.

Entonces, llevarás una vida sencilla.

trackback | Sin comentarios »

¡Viva el fracaso!

Friday, 17 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

The eye of the beholder
Creative Commons License photo credit: Nictalopen
La democratización de la tecnología, el acceso a la información y la eliminación de las tareas repetitivas han hecho que el lema de “trabaja inteligentemente” sea una realidad a día de hoy. Ello nos lleva a trabajar de una manera más eficiente, y llenarnos de compromisos y objetivos.

¿Pero qué pasa cuando no llegamos a ellos? Está claro que al aumentar la cadena de responsabilidades diarias, aumenta también la repercusión cuando estas no se cumplen. Y esto causa que nos obsesionemos a veces con pequeños detalles o con errores que hemos cometido. En vez de preocuparnos por hacer lo que podamos.

Yo mismo soy un ejemplo de ello. Hoy habría que haberse publicado un artículo a las 9 de la mañana, y sin embargo, más de doce horas más tarde, lo estoy escribiendo. ¿Que tiene de positivo una falta de rigor y de compromiso como esta?

Aprende de tus errores.

Sabía que este retraso podía pasar y, sin embargo, decidí arriesgarme. Fallé, pero me sirvió para recordar una serie de posibilidades que no recordaba o de las que minimicé su importancia. Me ha demostrado también que teniendo una planificación de posts como tenía hace un par de meses, consigo mejores resultados que de la forma actual.

Y esta creo que es la actitud que tenemos que tomar cuando fracasamos: “Solo hay dos resultados: el éxito o el aprendizaje”. Es así como creo que tenemos que tomarnos cada uno de nuestras tareas, proyectos u objetivos. ¿Obsesionarse con un error? ¡Al contrario! Todos nos equivocamos, y el no hacerlo es el mayor de los errores: necesitas equivocarte para saber cuantas de las posibilidades de afrontar un tema son realistas, necesitas equivocarte para ver cuales son tus puntos fuertes y débiles, necesitas equivocarte para revisar tus sueños y deseos, y, por último, necesitas equivocarte para bajarte de esa nube de orgullo y arrogancia que te sostiene cuando llevas tiempo sin conocer la derrota.

El pasado, pasado está.

Los errores nos atacan al ego y nos enseñan que, de repente, nuestro infalible plan no era tan brillante como creias. Eso puede, en ocasiones, tocarnos muy profundamente.

Si todos nos equivocamos, hemos de entender que todo el mundo pasa por lo mismo: fracasar no significa ser un fracasado. Fracasado es quien se hunde por una equivocación. Fracasar te hace más fuerte. Fracasar te hace más intuitivo. Fracasar te hace más sabio. Fracasar te hace más experimentado. Fracasar, bien enfocado, es muchas veces el camino hacia el éxito.

¡Viva el fracaso, pues!

Sí, que nos quede claro. A todos nos duele equivocarnos. Pero al igual que intentamos enfocar correctamente nuestra vida en salud, en relaciones, en trabajo… también hemos de intentar sacar el máximo provecho de los errores como herramientas para lograr una vida más interesante. Si conseguimos enfocarlo de una forma similar a esta:

FRACASO = Experiencia + Aprendizaje

Entonces, ¡viva el fracaso!

trackback | Sin comentarios »

Post-it: una herramienta contra los vicios

Tuesday, 07 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

Los Post-it pueden ser un arma de control de nuestros vicios bastante efectiva…

¿Tienes problemas para evitar que mirar el correo sea lo primero que hagas recien levantado, en vez de ducharte y vestirte? ¿O para no navegar por internet una hora antes del horario autoestipulado para acostarte? Escribete una nota diciendo lo que NO has de hacer, y pegala frente a ti en el ordenador o en la pantalla.

Este truco no solo funciona con internet. En cualquier aspecto en el que tu voluntad flaquee, puedes aprovechar estas notas autoadhesivas para marcarte un ineludible recordatorio: neveras, TV, armarios…

¿Donde lo pegais vosotros? ¿Sobre que hábitos/vicios creeis que os podrian ser útiles?

trackback | 2 comentarios »