Friday, 24 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

photo credit: Laure Wayaffe¿Agobiado por la cantidad de tareas que te autoasignas? ¿O agobiado precisamente porque no encuentras con que llenar tu tiempo libre?
En ambos casos, muy probablemente tu vida este lleno de material redundante, lastres que te ralentizan y ni te das cuenta de ello. Y no estoy diciendo esto con un aire de superioridad o algo parecido… yo mismo paso por lo mismo.
Pero como siempre, la parte más importante ante un problema es reconocer sus causas.
Simplifica.
No has de ir a un gimnasio porque te lo pidan. No has de comprar un coche porque tus compañeros lo poseen. No has de tener dos armarios llenos de ropa para lucir ante la gente… Puedes hacerlo, sí, pero solo si eso es algo que te defina, que necesites, que te ayude a ser más saludable, que te haga feliz.
Observa que es lo que sobra de tu vida. Pregúntate si muchos compromisos son realmente necesarios. ¿Necesitas el coche para ir a trabajar, si el transporte público te cuesta cuatro veces menos aunque tardes más? ¿Necesitas tener dos tarjetas de crédito, y siempre estar devolviendo deuda? ¿Necesitas tener un par de zapatos nuevo, cuando tienes cuatro apenas usados en casa?
Deshazte de aquello que te controla, que te limita. Elimina el exceso de obstaculos y lastres en tu vida. Y, de repente, verás que ese tiempo libre que no tenias o que ese dinero que gastabas o que ese control sobre tu vida que te faltaba aparece. Que toma otro significado.
Mucha gente se autoengaña con muchas de las distracciones de hoy día creyendo que sin ellas, se aburriría. Falso. Si defines cuales son tus necesidades, esos recursos que recuperas acabarán destinados hacia ellas. ¿Ahorrar? ¿Viajar? ¿Estudiar? Ahora que has eliminado barreras, puedes dedicarte a ello.
La cartera.
¿Cuanta gente cree que es imposible ir por la vida sin una cartera (o billetera, como la llameis)? Yo mismo pensaba que mi vida diaria no podría funcionar sin llevar una de estas, que todo lo que necesito diariamente solo cabe ahí dentro.
Que equivocado que estaba.
Harto de llevar un “ladrillo” en el bolsillo, decidí llevar el dinero en un monedero (o en el bolsillo pequeño de los tejanos) y usar un tarjetero del metro para llevar solo lo necesario.
Al final, resulta que hasta con el limitado espacio del tarjetero, llevo cosas de más.
Dos tarjetas de viaje, horarios del tren, carnet de estudiante, carnet de identidad, carnet de la S.S., tarjeta de débito, carnet de periodista, tarjeta de visita, tarjeta del Bicing, e incluso alguna nota en papel.
Y, como podeis suponer, la mitad de estas cosas podría dejarlas en casa, porque no las necesito en mi vida diaria. Si siguiera llevando cartera, me ocuparía 10 veces más espacio.
El ejemplo de la cartera es muy chorra, pero al mismo tiempo, ejemplifica que suponemos cosas porque el resto de la gente las practica. Olvidate de lo que realizan los demás, piensa si es bueno para ti. Simplificar no significa no hacer nada en la vida, sino dedicar tus energias solo a aquello que te hace crecer, que te hace vibrar, que te hace sentirte vivo; una dedicación que no requiere de un esfuerzo sufrido por tu parte, porque es tu verdadera forma de ser. Vive la vida conscientemente, elimina lo innecesario y recuperarás tiempo para las cosas que realmente te importan.
Entonces, llevarás una vida sencilla.
trackback | Sin comentarios »