Tareas pendientes, ahora en Gmail.

Tuesday, 30 de December del 2008 · Categoria: Productividad

Tras muchos tiempo pidiendolo, los chicos de GMail han incrustado, al fin, una lista de tareas pendientes. Para poder activarlas, quizá tengais que cambiar el idioma a English (US) de manera temporal. Aquí teneis toda la información de parte del blog oficial de Google.

Imprescindible para los fanáticos del GTD, y una solución más simple que Remember the Milk.

trackback | 3 comentarios »

Citas célebres (II).

Tuesday, 23 de December del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

“Si tuviera una hora para salvar el mundo, estaría cincuenta y cinco minutos definiendo el problema y solo cinco minutos buscando la solución”.

(Presumiblemente) Albert Einstein.

Muchas veces intentamos solucionar problemas (que es lo más satisfactorio, no nos engañemos) que buscar y entender en primer lugar el problema (que no solo es más pesado, sino que encima puede presentarnos una imagen que no deseamos conocer). Un poco en la linea del consejo que me aplico, y expliqué en su día en Tu eres el culpable.

trackback | Sin comentarios »

Tirando los lastres de tu vida

Friday, 28 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

Air traffic. Greenhouse. Sunset.
Creative Commons License photo credit: e³°°°
Un globo aerostático quiere elevarse. Aumenta el calor del aire, pero no sube lo suficiente. Entonces es hora de deshacerse del lastre que evita su ascenso.

De la misma forma, si tenemos algún objetivo en mente, vamos calentando el aire de nuestro globo con cada acción que realizas en pos de dicho objetivo. Pero a veces vemos que no subimos lo suficiente, que algo nos agarra e intenta evitar que lo alcancemos.

Es hora de echar lastre.

Es positivo para todos.

“Echar lastre” es una expresión que se toma de forma muy negativa. Y es algo inexplicable, desde mi punto de vista, por dos motivos:

- Si somos responsables de nuestra vida, ¿cómo vamos a justificar que permitimos en el pasado que algo nos retuvo, evitandonos conseguir nuestros sueños? ¿Qué valoración podemos sacar de nuestros actos si fuimos nosotros mismos que permitimos el boicot de nuestros esfuerzos? En lo que se refiere a tu vida, recuerda: tu eres el culpable.

- Decidir que algo o alguién no nos es beneficioso en nuestra vida no nos convierte en malvados. No vamos a renegar de nuestro pasado, no vamos a cerrar de golpe y sin justificación una amistad. Echar lastre es dejar ir a la deriva aquello que no nos permite avanzar, y si se trata de personas, que estas encuentren mejores compañeros con los que compartir su camino.

Si te parece más fácil así, piensa en este último punto como si se tratara de un objeto. Podemos tirarlo a la basura, o podemos buscarle un dueño que le sea útil y le vaya a sacar rendimiento. Igual pasa con las personas: podemos acabar a malas una relación (lo cual debería considerarse la última opción) o dejar de tomar contacto con ella poco a poco (o presentarle personas más afines a su forma de ser). Habeis compartido un tiempo juntos, habeis aprendido de ello y ya es hora de partir. Sí, no siempre es posible una separación amistosa, pero recuerda: mejor una bronca a tiempo, que renegar de alguien durante años.

Deshazte del lastre. Ya.

¿Que es lo que te lastra? Busca alternativas, busca soluciones y busca formas de cambiar dichos lastres por actitudes, situaciones, relaciones y materiales mucho más afines a tus sueños.

Solo entonces alzarás el vuelo.

trackback | 2 comentarios »

Cuando decae el ánimo

Friday, 21 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad, Salud

Deeppresso Coffee
Creative Commons License photo credit: MShades
Los bajones de ánimo, ya vengan provocados por el tiempo, por una mala racha o simplemente porque sí, son inevitables. De hecho, son buenas porque son periodos que sirven para reflexionar, para ver en que cojeamos o simplemente para dedicarnos unos dias a nosotros mismos.

Eso, sin embargo, no debe ser excusa para dejarnos caer en la procrastinación o en la auto-conmiseración. No porque debamos pasarlas significa que tengamos carta libre para estirarlas más de la cuenta, ni tampoco para no aprovechar esos momentos para mejorar.

Como reducirlas.

Siempre hay maneras de aumentar los momentos de felicidad del día, por lo que la suma de estos se convierten en una buena manera de aferrarte a ellos cuando te baja el ánimo y superarlo más rápidamente. Unas sugerencias:

1. Visitar a un amigo o familiar.

Aprovecha para hacer visitas a esos amigos o miembros de tu familia que hace tiempo que no visitas. Ver a una antigua amistad despues de un tiempo, sin importar el estado anímico de ambos, siempre es una circunstancia agradable.

2. Pasear.

Dar un paseo, escuchando tu música favorita, alegra el día y además es sano para el cuerpo (y todos sabemos que, cuando estamos de bajón, lo último que nos apetece es ir al gimnasio a seguir una pesada rútina).

3. Comprar algo que deseas.

Fijate bien. He dicho algo. No cosas, sino algo. En singular. Aprovecha para permitirte ese pequeño capricho que procurabas evitar. Eso sí, ten cuidado y no descuides tu economía con la excusa de estar deprimido. Un detalle es más qe suficiente, ya que caer en el consumismo solo depreciará el valor de lo adquirido y aún te hundirá más.

Como aprovecharlas.

Sí, estar con pocos ánimos no es muy agradable, pero aunque la idea de ser “productivos” parezca muy dificil de lograr, hay muchas maneras de aprovechar el tiempo sin demasiado esfuerzo. Algunas cosas que puedes hacer son:

1. Revisar tu relación laboral.

¿Quiza tu trabajo no te satisface? Puede que algo en tu interior se está revelando porque te angustia o te produce apatía tu trabajo. Si acudir a tu puesto te agobia más que te ilusiona, es hora de mirar otras oportunidades.

2. Ponerte al día.

¿Tienes libros por leer, juegos por completar, películas por ver o series por terminar? Aprovecha esos momentos en los que no deseas socializarte ni tampoco introducirte en una actividad demasiado activa para reducir tu lista de pendientes.

3. Ordenar.

Aprovecha para poner en orden alguna parte de la casa que tengas pendiente, como el armario de ropa, unas estanterias con libros o la mesa de trabajo. Ordenar no requiere pensar demasiado si ya sabemos, mas o menos, la posición de cada objeto, así que aprovecha para realizar una tarea metódica y necesaria, pero que tan pocas veces nos apetece.

Acéptalo, estás de bajón. Y eso es bueno.

No te obsesiones con la idea de que estás perdiendo el tiempo, o que no hay motivos reales para deprimirse. Las subidas y bajadas de autoestima son naturales, y además sirven para remarcar los puntos débiles de nuestra estructura emocional (o ponerlos a prueba si esta es firme). Ser productivo no se refiere a ir en pos de nuestros objetivos incansablemente: hay muchos aspectos de nuestra vida que, cuando estamos con las energias renovadas, solemos ignorar. Aprovecha el tiempo, pero aprovechalo en ti: inviertelo en reducir el periodo de esta ligera depresión y quitarte varios temas pendientes de índole más cotidiano, y así regresarás con mucho más ímpetu, mucha más fuerza, a tu rutina habitual cuando salgas de este bache.

trackback | Sin comentarios »

Recuerda la leche… gracias a GMail.

Tuesday, 11 de November del 2008 · Categoria: Productividad

Cuando vemos algo, esto nos influye.

Es por eso que, si utilizas GMail y Remember the milk, deberías activar la opción de usar Gadgets externos (está en configuración -> Labs (has de cambiar tu idioma al inglés para acceder, aunque una vez activo puedes volver a activar tu idioma preferido)). Despues, introduce en la opción gadgets la siguiente dirección:

http://www.rememberthemilk.com/services/modules/gmail/rtm.xml

Ver constantemente tu lista de tareas pendientes hace que las tengas más presentes, y depende a que personas (al menos a mi me funciona) te hace más proclive a realizarlas.

Tienes la información completa en la página oficial de Remember the milk.

trackback | Sin comentarios »

Cuando el sueldo no llega…

Tuesday, 04 de November del 2008 · Categoria: Productividad

Llega el fin de mes, y tu cuenta está a cero… ¿Pero cómo? ¡Si no gasto tanto!

Los controles son útiles cuando alguna parte de tu vida flojea, así pues lleva un control de gastos.  Puedes conservar los tickets y apuntar los gastos en una libreta y, a final del día, apuntarlos en una hoja de Excel. O bien puedes aprovecharte de herramientas como Google Docs si, como yo, te pasas el día delante de ordenadores con acceso a internet.

Date un par de meses de prueba y comprueba en que puedes mejorar tus finanzas.

trackback | 4 comentarios »

Recuerdos motivadores en poco espacio.

Tuesday, 28 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

En muchas ocasiones, un simple recuerdo nos sirve para animar el animo y darnos cuenta de lo bueno de nuestra vida.

Esto funciona para motivarte. Por ejemplo, cuando estás desesperado porque tu negocio particular no funciona, echar un ojo a un diploma colgado frente a nosotros y un par de fotos de momentos memorables, pueden ayudarnos a quitarnos de encima ese sentimiento de negatividad. Lo mismo si estamos deprimidos por pasar una época mala: unas cuantas fotos que recuerdes con cariño te hacen ver que ahí fuera tienes quien te aprecia.

Para no acaba lleno de cuadros, o acabar forrando una pared entera con corcho para colgar papeles, puedes usar un marco digital de fotos donde poner una selección de los momentos que recuerdas con más cariño.

trackback | Sin comentarios »

Como simplificar tu vida.

Friday, 24 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

My Desk
Creative Commons License photo credit: Laure Wayaffe
¿Agobiado por la cantidad de tareas que te autoasignas? ¿O agobiado precisamente porque no encuentras con que llenar tu tiempo libre?

En ambos casos, muy probablemente tu vida este lleno de material redundante, lastres que te ralentizan y ni te das cuenta de ello. Y no estoy diciendo esto con un aire de superioridad o algo parecido… yo mismo paso por lo mismo.

Pero como siempre, la parte más importante ante un problema es reconocer sus causas.

Simplifica.

No has de ir a un gimnasio porque te lo pidan. No has de comprar un coche porque tus compañeros lo poseen. No has de tener dos armarios llenos de ropa para lucir ante la gente… Puedes hacerlo, sí, pero solo si eso es algo que te defina, que necesites, que te ayude a ser más saludable, que te haga feliz.

Observa que es lo que sobra de tu vida. Pregúntate si muchos compromisos son realmente necesarios. ¿Necesitas el coche para ir a trabajar, si el transporte público te cuesta cuatro veces menos aunque tardes más? ¿Necesitas tener dos tarjetas de crédito, y siempre estar devolviendo deuda? ¿Necesitas tener un par de zapatos nuevo, cuando tienes cuatro apenas usados en casa?

Deshazte de aquello que te controla, que te limita. Elimina el exceso de obstaculos y lastres en tu vida. Y, de repente, verás que ese tiempo libre que no tenias o que ese dinero que gastabas o que ese control sobre tu vida que te faltaba aparece. Que toma otro significado.

Mucha gente se autoengaña con muchas de las distracciones de hoy día creyendo que sin ellas, se aburriría. Falso. Si defines cuales son tus necesidades, esos recursos que recuperas acabarán destinados hacia ellas. ¿Ahorrar? ¿Viajar? ¿Estudiar? Ahora que has eliminado barreras, puedes dedicarte a ello.

La cartera.

¿Cuanta gente cree que es imposible ir por la vida sin una cartera (o billetera, como la llameis)? Yo mismo pensaba que mi vida diaria no podría funcionar sin llevar una de estas, que todo lo que necesito diariamente solo cabe ahí dentro.

Que equivocado que estaba.

Harto de llevar un “ladrillo” en el bolsillo, decidí llevar el dinero en un monedero (o en el bolsillo pequeño de los tejanos) y usar un tarjetero del metro para llevar solo lo necesario.

Al final, resulta que hasta con el limitado espacio del tarjetero, llevo cosas de más.

Dos tarjetas de viaje, horarios del tren, carnet de estudiante, carnet de identidad, carnet de la S.S., tarjeta de débito, carnet de periodista, tarjeta de visita, tarjeta del Bicing, e incluso alguna nota en papel.

Y, como podeis suponer, la mitad de estas cosas podría dejarlas en casa, porque no las necesito en mi vida diaria. Si siguiera llevando cartera, me ocuparía 10 veces más espacio.

El ejemplo de la cartera es muy chorra, pero al mismo tiempo, ejemplifica que suponemos cosas porque el resto de la gente las practica. Olvidate de lo que realizan los demás, piensa si es bueno para ti. Simplificar no significa no hacer nada en la vida, sino dedicar tus energias solo a aquello que te hace crecer, que te hace vibrar, que te hace sentirte vivo; una dedicación que no requiere de un esfuerzo sufrido por tu parte, porque es tu verdadera forma de ser. Vive la vida conscientemente, elimina lo innecesario y recuperarás tiempo para las cosas que realmente te importan.

Entonces, llevarás una vida sencilla.

trackback | Sin comentarios »

Piensa más: utiliza un bloc.

Tuesday, 21 de October del 2008 · Categoria: Productividad

He de comprar leche. Y pan. Y llamar al mecánico. Vale, son cosas sencillas, faciles de recordar. ¿Que tenia que comprar? Pan, eso. Y llamar al mecánico. 

Nos agobiamos si tenemos que recordar cosas. No cosas difíciles o fáciles, sino cualquier cosa. Dicen que solo podemos recordar entre 5 y 9 cosas simultaneamente, así que es fácil saturarnos cuando tenemos varias cosas en la cabeza. Y, al fin y al cabo, la cabeza está para pensar, no para recordar.

Entra en juego un bloc de notas. Lleva siempre un pequeño bloc de notas contigo y apunta TODO lo que se te pase por la cabeza. TODO, por chorra que lo consideres. Ir con una lista en el bolsillo hace que vayamos más tranquilos, sabiendo que cualquier cosa que tengamos que hacer, no se nos olvidará. Y además tiene la ventaja que podemos ocupar nuestro tiempo en otros asuntos, sin tener siempre que reservar un pequeño pensamiento constantemente para recordar pequeñas trivialidades.

¡Ah, y leche! Tengo que comprar leche.

trackback | Sin comentarios »

¡Viva el fracaso!

Friday, 17 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

The eye of the beholder
Creative Commons License photo credit: Nictalopen
La democratización de la tecnología, el acceso a la información y la eliminación de las tareas repetitivas han hecho que el lema de “trabaja inteligentemente” sea una realidad a día de hoy. Ello nos lleva a trabajar de una manera más eficiente, y llenarnos de compromisos y objetivos.

¿Pero qué pasa cuando no llegamos a ellos? Está claro que al aumentar la cadena de responsabilidades diarias, aumenta también la repercusión cuando estas no se cumplen. Y esto causa que nos obsesionemos a veces con pequeños detalles o con errores que hemos cometido. En vez de preocuparnos por hacer lo que podamos.

Yo mismo soy un ejemplo de ello. Hoy habría que haberse publicado un artículo a las 9 de la mañana, y sin embargo, más de doce horas más tarde, lo estoy escribiendo. ¿Que tiene de positivo una falta de rigor y de compromiso como esta?

Aprende de tus errores.

Sabía que este retraso podía pasar y, sin embargo, decidí arriesgarme. Fallé, pero me sirvió para recordar una serie de posibilidades que no recordaba o de las que minimicé su importancia. Me ha demostrado también que teniendo una planificación de posts como tenía hace un par de meses, consigo mejores resultados que de la forma actual.

Y esta creo que es la actitud que tenemos que tomar cuando fracasamos: “Solo hay dos resultados: el éxito o el aprendizaje”. Es así como creo que tenemos que tomarnos cada uno de nuestras tareas, proyectos u objetivos. ¿Obsesionarse con un error? ¡Al contrario! Todos nos equivocamos, y el no hacerlo es el mayor de los errores: necesitas equivocarte para saber cuantas de las posibilidades de afrontar un tema son realistas, necesitas equivocarte para ver cuales son tus puntos fuertes y débiles, necesitas equivocarte para revisar tus sueños y deseos, y, por último, necesitas equivocarte para bajarte de esa nube de orgullo y arrogancia que te sostiene cuando llevas tiempo sin conocer la derrota.

El pasado, pasado está.

Los errores nos atacan al ego y nos enseñan que, de repente, nuestro infalible plan no era tan brillante como creias. Eso puede, en ocasiones, tocarnos muy profundamente.

Si todos nos equivocamos, hemos de entender que todo el mundo pasa por lo mismo: fracasar no significa ser un fracasado. Fracasado es quien se hunde por una equivocación. Fracasar te hace más fuerte. Fracasar te hace más intuitivo. Fracasar te hace más sabio. Fracasar te hace más experimentado. Fracasar, bien enfocado, es muchas veces el camino hacia el éxito.

¡Viva el fracaso, pues!

Sí, que nos quede claro. A todos nos duele equivocarnos. Pero al igual que intentamos enfocar correctamente nuestra vida en salud, en relaciones, en trabajo… también hemos de intentar sacar el máximo provecho de los errores como herramientas para lograr una vida más interesante. Si conseguimos enfocarlo de una forma similar a esta:

FRACASO = Experiencia + Aprendizaje

Entonces, ¡viva el fracaso!

trackback | Sin comentarios »