Citas célebres (II).

Tuesday, 23 de December del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

“Si tuviera una hora para salvar el mundo, estaría cincuenta y cinco minutos definiendo el problema y solo cinco minutos buscando la solución”.

(Presumiblemente) Albert Einstein.

Muchas veces intentamos solucionar problemas (que es lo más satisfactorio, no nos engañemos) que buscar y entender en primer lugar el problema (que no solo es más pesado, sino que encima puede presentarnos una imagen que no deseamos conocer). Un poco en la linea del consejo que me aplico, y expliqué en su día en Tu eres el culpable.

trackback | Sin comentarios »

El reflejo de tu personalidad.

Friday, 05 de December del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Salud

my formerly cluttered desk
Creative Commons License photo credit: evelynishere
Dicen (y personalmente lo creo) que lo que te rodea es un reflejo de tu forma de ser. Que quien tiene una mente y espíritu ordenados, lo refleja en un entorno inmaculado y un cuidado en lo que viste, hace y dice. Y que una persona poco organizada lo demuestra con un entorno sucio y desagradable.

Como he dicho, sí, creo en dicha exposición, pero ¡ojo! no corramos a sacar conclusiones precipitadas de la gente que nos rodea. Como cualquier psicólogo te dirá, con un vistazo a una persona no podemos saber como es realmente. Esto viene a traves de la observación continua.

Mismo entorno, diferentes personas.

Dos entornos iguales no significan lo mismo. Un cuarto desordenado, con cajas y ropa por el suelo, puede ser de una persona desorganizada, descuidada y que va a lo fácil. O también puede ser de una persona que esté pasando por un proceso de cambio y reordenación de sus prioridades, y físicamente lo demuestra cambiando las cosas de sitio. O de un trabajador impulsivo, que aparta rápidamente todo lo que tiene enmedio para centrarse en un objetivo, sin perder el tiempo en ordenar lo que le rodea.

Por el mismo motivo, has de tener en cuenta que lo que te rodea te define ante los demas, aunque sea de manera inconsciente, pero solo en dicho momento. Todo el mundo pasa por etapas, es por eso que todo el mundo sabe que, cuando ordena un cuarto o una mesa, volvera a tener que repetir la acción al cabo de unos meses. ¿Es tu caracter que te fuerza constantemente a desordenar, o pasas por etapas en las que, de repente, dejas por los suelos tu sistema organizativo? Solo tu, o alguien que te conozca bien, puede saberlo con certeza.

Aprovéchate de tu entorno.

Tu entorno es, ciertamente, tu reflejo interior. ¿Por qué no aprovecharlo? Recuerda, puedes usarlo para influirte. Elimina lo sobrante, redecora lo importante, cambia de prioridad algunos objetos y prendas; haz lo que sea necesario para mejorar. Queramos o no, la influencia está ahí. Queramos o no, esta tiene fuerza e importancia. Y queramos o no, los demas se llevarán una impresión, o nos tratarán de cierta manera, según lo que este represente. Si esto ocurre, aprovéchate de esto.

O también puedes utilizarla para conocerte. Si echas un ojo a tu alrededor, ropa y relaciones recientes, puedes intentar dilucidar que etapa estás pasando. ¿Una excelente? ¿Una de cambio? ¿Problemas sin definir? Quizá sea necesario detenerse, observar, y actuar al respecto. O meditar sobre un problema. O escribir todo lo que nos pasa por la cabeza y nos preocupa. O sonreir ante lo que la vida nos ofrece y aprovecharlo. O ver que puntos de nuestra vida podemos limar o realizar un mantenimiento para mejorar… Está en ti aprovechar lo mejor que cada ocasión nos proporciona, y tu entorno es tan buena herramienta como cualquiera: con la ventaja que, al tratarse de tu vida, solo tu sabes realmente que puede significar cada elemento de tu entorno.

Observa y actua.

Mira, aprende, actua en consecuencia. Si es momento de disfrutar de tus frutos, hazlo. Si algo es discordante, arréglalo y mejora. Ya que, queramos o no, nuestro entorno va a estar ahí reflejandonos, utilicémoslo para nuestro beneficio.

trackback | 10 comentarios »

Cuando decae el ánimo

Friday, 21 de November del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad, Salud

Deeppresso Coffee
Creative Commons License photo credit: MShades
Los bajones de ánimo, ya vengan provocados por el tiempo, por una mala racha o simplemente porque sí, son inevitables. De hecho, son buenas porque son periodos que sirven para reflexionar, para ver en que cojeamos o simplemente para dedicarnos unos dias a nosotros mismos.

Eso, sin embargo, no debe ser excusa para dejarnos caer en la procrastinación o en la auto-conmiseración. No porque debamos pasarlas significa que tengamos carta libre para estirarlas más de la cuenta, ni tampoco para no aprovechar esos momentos para mejorar.

Como reducirlas.

Siempre hay maneras de aumentar los momentos de felicidad del día, por lo que la suma de estos se convierten en una buena manera de aferrarte a ellos cuando te baja el ánimo y superarlo más rápidamente. Unas sugerencias:

1. Visitar a un amigo o familiar.

Aprovecha para hacer visitas a esos amigos o miembros de tu familia que hace tiempo que no visitas. Ver a una antigua amistad despues de un tiempo, sin importar el estado anímico de ambos, siempre es una circunstancia agradable.

2. Pasear.

Dar un paseo, escuchando tu música favorita, alegra el día y además es sano para el cuerpo (y todos sabemos que, cuando estamos de bajón, lo último que nos apetece es ir al gimnasio a seguir una pesada rútina).

3. Comprar algo que deseas.

Fijate bien. He dicho algo. No cosas, sino algo. En singular. Aprovecha para permitirte ese pequeño capricho que procurabas evitar. Eso sí, ten cuidado y no descuides tu economía con la excusa de estar deprimido. Un detalle es más qe suficiente, ya que caer en el consumismo solo depreciará el valor de lo adquirido y aún te hundirá más.

Como aprovecharlas.

Sí, estar con pocos ánimos no es muy agradable, pero aunque la idea de ser “productivos” parezca muy dificil de lograr, hay muchas maneras de aprovechar el tiempo sin demasiado esfuerzo. Algunas cosas que puedes hacer son:

1. Revisar tu relación laboral.

¿Quiza tu trabajo no te satisface? Puede que algo en tu interior se está revelando porque te angustia o te produce apatía tu trabajo. Si acudir a tu puesto te agobia más que te ilusiona, es hora de mirar otras oportunidades.

2. Ponerte al día.

¿Tienes libros por leer, juegos por completar, películas por ver o series por terminar? Aprovecha esos momentos en los que no deseas socializarte ni tampoco introducirte en una actividad demasiado activa para reducir tu lista de pendientes.

3. Ordenar.

Aprovecha para poner en orden alguna parte de la casa que tengas pendiente, como el armario de ropa, unas estanterias con libros o la mesa de trabajo. Ordenar no requiere pensar demasiado si ya sabemos, mas o menos, la posición de cada objeto, así que aprovecha para realizar una tarea metódica y necesaria, pero que tan pocas veces nos apetece.

Acéptalo, estás de bajón. Y eso es bueno.

No te obsesiones con la idea de que estás perdiendo el tiempo, o que no hay motivos reales para deprimirse. Las subidas y bajadas de autoestima son naturales, y además sirven para remarcar los puntos débiles de nuestra estructura emocional (o ponerlos a prueba si esta es firme). Ser productivo no se refiere a ir en pos de nuestros objetivos incansablemente: hay muchos aspectos de nuestra vida que, cuando estamos con las energias renovadas, solemos ignorar. Aprovecha el tiempo, pero aprovechalo en ti: inviertelo en reducir el periodo de esta ligera depresión y quitarte varios temas pendientes de índole más cotidiano, y así regresarás con mucho más ímpetu, mucha más fuerza, a tu rutina habitual cuando salgas de este bache.

trackback | Sin comentarios »

Como simplificar tu vida.

Friday, 24 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

My Desk
Creative Commons License photo credit: Laure Wayaffe
¿Agobiado por la cantidad de tareas que te autoasignas? ¿O agobiado precisamente porque no encuentras con que llenar tu tiempo libre?

En ambos casos, muy probablemente tu vida este lleno de material redundante, lastres que te ralentizan y ni te das cuenta de ello. Y no estoy diciendo esto con un aire de superioridad o algo parecido… yo mismo paso por lo mismo.

Pero como siempre, la parte más importante ante un problema es reconocer sus causas.

Simplifica.

No has de ir a un gimnasio porque te lo pidan. No has de comprar un coche porque tus compañeros lo poseen. No has de tener dos armarios llenos de ropa para lucir ante la gente… Puedes hacerlo, sí, pero solo si eso es algo que te defina, que necesites, que te ayude a ser más saludable, que te haga feliz.

Observa que es lo que sobra de tu vida. Pregúntate si muchos compromisos son realmente necesarios. ¿Necesitas el coche para ir a trabajar, si el transporte público te cuesta cuatro veces menos aunque tardes más? ¿Necesitas tener dos tarjetas de crédito, y siempre estar devolviendo deuda? ¿Necesitas tener un par de zapatos nuevo, cuando tienes cuatro apenas usados en casa?

Deshazte de aquello que te controla, que te limita. Elimina el exceso de obstaculos y lastres en tu vida. Y, de repente, verás que ese tiempo libre que no tenias o que ese dinero que gastabas o que ese control sobre tu vida que te faltaba aparece. Que toma otro significado.

Mucha gente se autoengaña con muchas de las distracciones de hoy día creyendo que sin ellas, se aburriría. Falso. Si defines cuales son tus necesidades, esos recursos que recuperas acabarán destinados hacia ellas. ¿Ahorrar? ¿Viajar? ¿Estudiar? Ahora que has eliminado barreras, puedes dedicarte a ello.

La cartera.

¿Cuanta gente cree que es imposible ir por la vida sin una cartera (o billetera, como la llameis)? Yo mismo pensaba que mi vida diaria no podría funcionar sin llevar una de estas, que todo lo que necesito diariamente solo cabe ahí dentro.

Que equivocado que estaba.

Harto de llevar un “ladrillo” en el bolsillo, decidí llevar el dinero en un monedero (o en el bolsillo pequeño de los tejanos) y usar un tarjetero del metro para llevar solo lo necesario.

Al final, resulta que hasta con el limitado espacio del tarjetero, llevo cosas de más.

Dos tarjetas de viaje, horarios del tren, carnet de estudiante, carnet de identidad, carnet de la S.S., tarjeta de débito, carnet de periodista, tarjeta de visita, tarjeta del Bicing, e incluso alguna nota en papel.

Y, como podeis suponer, la mitad de estas cosas podría dejarlas en casa, porque no las necesito en mi vida diaria. Si siguiera llevando cartera, me ocuparía 10 veces más espacio.

El ejemplo de la cartera es muy chorra, pero al mismo tiempo, ejemplifica que suponemos cosas porque el resto de la gente las practica. Olvidate de lo que realizan los demás, piensa si es bueno para ti. Simplificar no significa no hacer nada en la vida, sino dedicar tus energias solo a aquello que te hace crecer, que te hace vibrar, que te hace sentirte vivo; una dedicación que no requiere de un esfuerzo sufrido por tu parte, porque es tu verdadera forma de ser. Vive la vida conscientemente, elimina lo innecesario y recuperarás tiempo para las cosas que realmente te importan.

Entonces, llevarás una vida sencilla.

trackback | Sin comentarios »

Post-it: una herramienta contra los vicios

Tuesday, 07 de October del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

Los Post-it pueden ser un arma de control de nuestros vicios bastante efectiva…

¿Tienes problemas para evitar que mirar el correo sea lo primero que hagas recien levantado, en vez de ducharte y vestirte? ¿O para no navegar por internet una hora antes del horario autoestipulado para acostarte? Escribete una nota diciendo lo que NO has de hacer, y pegala frente a ti en el ordenador o en la pantalla.

Este truco no solo funciona con internet. En cualquier aspecto en el que tu voluntad flaquee, puedes aprovechar estas notas autoadhesivas para marcarte un ineludible recordatorio: neveras, TV, armarios…

¿Donde lo pegais vosotros? ¿Sobre que hábitos/vicios creeis que os podrian ser útiles?

trackback | 2 comentarios »

Como cumplir con nuestros objetivos.

Friday, 26 de September del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Economía, Productividad, Salud

FAIL stamp
Creative Commons License photo credit: hans.gerwitz
Llega el día en el que te planteas dejar de fumar. Y tiras tu paquete de tabaco y piensas que puedes aguantar la necesidad.

Si eres como somos la mayoría de personas, fracasas. Estrepitosamente.

Lo cierto es que tomar una resolución y plantarnos directamente en el último paso es la razón más común por la cual casi todas las intenciones de año nuevo fracasan. Para conseguir algo hemos de dedicarnos a la acción, sí, para evitar procrastinar, pero no significa lanzarlos a la brava al punto final, a la consecución, a la recompensa del acto. Como cualquier guión de cine (académico), hemos de dividir nuestras acciones en tres actos: planificación, preparación y consecución.

Planificación.

La etapa de planificiación consiste en saber qué queremos, por qué lo queremos y cómo es que no lo tenemos. Un obeso quiere estar en su peso ideal, porque quiere mejorar su salud y su figura y no lo ha conseguido porque suele caer en las tentaciones que tiene por casa.

Por lo tanto, tenemos que estudiar en que ambientes nos movemos y saber modificarlos a nuestras necesidades. En el caso planteado, hay que ver si tiene comida que no le conviene en su casa, o si en el trabajo tiene posibilidad de caer en la indulgencia, y pensar como puede evitar dichos problemas. Por ejemplo, si suele quedar con amigos en un bar y tapear con ellos, lo ideal si no tiene suficiente voluntad para pedir otras cosas es comer previamente en casa algo más saludable, que le deje sin ganas de ingerir más comida.

Básicamente, esta etapa se basa en concienciarnos de lo que queremos y su porque, y estudiar todos los puntos debiles que evitan esa consecución, planificando diferentes estrategias ante cada punto de peligro.

Preparación.

Aquí es cuando llevamos a la practica todos aquellos puntos que hemos estudiado previamente. En el caso de un fumador: tirar todos los paquetes, deshacerse de todos los ceniceros, eliminar cualquier cosa que le recuerde el tabaco, cambiar los hábitos que tiene asociados a fumar (un café a determinadas horas, por ejemplo), o incluso cosas tan inverosímiles como comprar botellas de Cola de dos litros si tenemos la costumbre de apagar los cigarrillos en latas vacias de refresco.

En este paso, las diferentes acciones no nos cuestan especialmente. Son pequeñas cosas, bienvenidas porque las vemos como pequeños pasos que nos ayudan a preparar el terreno a un objetivo que realmente deseamos, que nos preparan el terreno en el cual resistir y defendernos en los momentos de flaqueza.

Consecución.

Ahora que estamos concienciados, que sabemos lo que deseamos, el porque de ello, y hemos tomado todas las acciones posibles para evitar la mayor parte de las tentaciones, es cuando comenzamos a pelear por lograr nuestro objetivo. La ayuda de una buena planificación y preparación puede convertirse en unos dias o semanas de más antes de que las primeras tentaciones aparezcan, y como especifica la Ley de Newton (aunque el se refería a la Física): Cuando un objeto entra en movimiento, tiende a continuar en movimiento. Es decir, una vez que comienzas a aplicar un nuevo hábito, por cada día consecutivo que se logre aplicar hace que nos sea más fácil continuar con el que abandonarlo.

Sin duda, la prospectiva de lograr con éxito un objetivo con una buena preparación es mucho mayor que la de lanzarse de buenas a primeras a por el. Y ojo, que no solo nos referimos a hábitos saludables aquí: la motivación, un nuevo negocio, un proyecto personal… todo tiene cabida bajo estos tres pasos. Preveer en que puntos podemos flaquear, y luchar para evitar tentaciones o aumentar nuestra perseverancia son básicos para conseguir aquello que nos propongamos.

trackback | Sin comentarios »

Ocio productivo.

Friday, 29 de August del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Salud

Laid Back
Creative Commons License photo credit: downing.amanda
El ocio es un aspecto más de nuestras vidas, tan imprescindible como lo es el trabajo, el ejercicio físico o el sueño. Existen tantas formas de ocio como personas. O más, incluso. El problema es que, si bien es necesario, el ocio no lo entendemos como algo que nos aporte calidad de vida. Pero, al igual que el resto de campos, podemos hacerlo de cualquier manera o conseguir que nuestro ocio sea útil.

Nuestras actividades de ocio poseen un contenido (qué hacemos y que dice de nosotros a nosotros mismos) y un continente (que representación fisica posee y que dice de nosotros a los demás).

Horarios

Parece extraño el concepto, pero nuestros momentos de ocio también deben ser controlados. Como todo, hay que dejar un margen para la improvisación, pero eso no justifica que nuestro entretenimiento se escape a nuestro control.

Hemos de tener en cuenta dos posibilidades:

  • Nuestro tiempo de ocio es escaso: No desconectar solo consigue aumentar nuestro nivel de estrés, con los aspectos negativos que conlleva con nuestra salud.
  • Nuestro tiempo de ocio es excesivo: Si nuestras horas de entretenimiento ocupan una gran parte del día a día, es muy probable que ni estemos centrandonos en un ocio positivo (por ejemplo, estar viendo la TV sin realmente gustarnos lo que se emite en ese momento) ni estemos trabajando por nuestros objetivos (lo cual puede llevar a la frustración).

Contenido de la actividad.

Por lo general es mejor un ocio activo (jugar a un juego) que uno pasivo (saltar de video en video en YouTube). El relax suele venir la mayor de las veces por cambiar nuestra rutina de esfuerzo que no por dejarnos llevar por la pereza. Aún así, incluso los entretenimientos pasivos pueden ser positivos, siempre que el contenido de estos nos enriquezca el caracter.

El contenido de nuestro ocio ha de estar acorde a nuestra personalidad y preferencias. Si tenemos un caracter activo, resolutivo, es muy probable que leamos libros de ficción donde los protagonistas se enfrentan a situaciones casi imposibles, juguemos a juegos que requieran reflejos y acción, veamos peliculas de explosiones y violencia… Por otro lado, si somos reflexivos, es más probable que juguemos a juegos de estrategia, pintemos paisajes, paseemos por la naturaleza, leamos biografias de grandes pensadores… Si te fijas en tus intereses, en los que realmente te hacen disfrutar, estos marcan tu personalidad, tanto a ti como a los demás.

Cuando nuestro ocio no se sincroniza con nuestra forma de ser, nos aburrimos y nos dejamos caer un entretenimiento pasivo y comodo como zapear o navegar por internet, que permiten pasar horas sin realmente extraer algo positivo de nuestra experiencia. Todos hemos sentido esa sensación desagradable de haber perdido el tiempo delante del monitor. Por eso hemos de enfocar nuestro ocio en actividades que resulten acordes a nuestro interior.

Continente de la actividad.

Organizar nuestro ocio no se ciñe unicamente al horario ni a su contenido, sino también en como lo obtenemos y como lo almacenamos.

Evidentemente, hay actividades que no requieren apenas espacio: visitas a Museos o zonas turisticas, o bien el deporte son actividades cuyo impacto en el hogar es mínimo. Pero otras actividades si tienen este problema, y ahi debemos plantearnos donde disfrutar de el y durante cuanto tiempo.

El caso más tipico es el de la lectura. Comprar solo determinados libros, y conseguir el resto de bibliotecas y amigos suele ser los consejos más típicos. También es aconsejable deshacerse de aquellos libros que ya no nos aportan ningun valor. Estas medidas pueden aplicarse de forma similar en otros campos de ocio (como el cine, los videojuegos, etc.).

Las actividades más artísticas requieren una cuidada planificación por parte de su autor. Saber que tipo de obras se crean y como se pueden almacenar en el menor espacio depende de multitud de factores, que solo el que las practica puede conocerlas y desarrollarlas.

Por supuesto, el tener a la vista determinadas aficiones (una colección de libros, una serie de cuadros, etc.) remarca nuestra forma de ser tanto para nosotros como para con los demás.

Resumiendo.

El ocio, como parte integrante de nuestra vida, es necesario para mejorar la calidad de esta; eso si, como todo necesita que le prestemos la debida atención. Ya que nos aporta valores positivos tanto en el plano físico (un descanso para nuestro cerebro, una mejora de nuestra salud, etc.) como en el personal (refuerza nuestros objetivos y nuestra personalidad propia), no dejemos que nuestro entretenimiento venga impuesto por los demás o simplemente traguemos con lo que nos llegue.

trackback | Sin comentarios »

Perder peso poco a poco.

Tuesday, 19 de August del 2008 · Categoria: Salud

Perder peso es un proyecto descorazonador para muchos. Por mucho que nos concienciemos a determinadas horas del día, llegan determinados momentos en los que nuestro cerebro “no recuerda” nuestra dieta, y al final acabamos con un sentimiento de culpa por una comida que ha echado a perder el resto de sacrificios de la jornada.

Un metodo que nos ayuda (en parte) a motivarnos es llevar un control diario del peso: pesate cada día, a la misma hora, y observa la evolución. Es inevitable que el peso suba y baje, existen muchos factores que hacen que eso ocurra, pero si realizamos una dieta equilibrada y ejercicio físico, el saber que existe un control de peso diario donde vemos reflejado nuestros descuidos nos ayuda a motivarnos en muchas de las ocasiones en las que nuestra voluntad flaquea.

trackback | 1 comentario »

Mejora tu vida: sonríe.

Friday, 01 de August del 2008 · Categoria: Salud

SonríeLa sonrisa es la mejor arma que dispone el cuerpo humano. Funciona hacia adentro, como elemento saludable para nuestro organismo, y hacia afuera, como medio para relacionarte con los demás. De la sonrisa (que, además, es el primer paso hacia la risa) sólo hace falta saber una cosa para que funcione. Y no es una acción complicada. Simplemente haz esto:

Sonríe.

¿Ves que fácil?

Sonríe a tus relaciones sociales.

Acércate a un amigo o compañero de trabajo y, cuando estés cerca de el, sonriele. Verás que, a menos que ocurra algo grave, te devolverá la sonrisa y te tratará de una forma más abierta y positiva. Piensa las veces que, encerrado en tus cavilaciones, alguien cercano a ti se acercó con una sonrisa en la cara. No pudiste menos que devolverle la sonrisa. Es más, seguro que alguna vez has experimentado que los problemas que te rodean se esfumaban y parecían triviales. Esto es así porque instintivamente reaccionamos al mundo que nos rodea. Si contactamos con alguien cuya energía personal es superior a la nuestra, solemos adoptar su postura y su ánimo. Sabiendo esto, ¿por qué regalar a los demás indiferencia o rabia? Cuando nuestra energía es negativa la distribuimos entre nuestro ambiente cercano y, por reflejo, este nos la devuelve: nos tornamos aún más negativos. No comiences este este círculo vicioso pero, si te ves envuelto en uno, detente. Haz algo positivo por ti y por aquellos que te rodean, que probablemente te importan lo suficiente como para intentar no hacerles daño: Sonríe. Pero una sonrisa de verdad. Una sonrisa que se contagie y airee el ambiente enrarecido que te rodea.

Sonríe y se positivo.

Cuanto más positivos seamos, más mensajes positivos recogemos. Básicamente: el mundo te devuelve lo que tu le das. Y eso es bueno para tu ego.

Una actitud positiva hace que te valores más. Cuando posees una buena valoración de ti mismo te expones al mundo con optimismo. Ves que tu postura y tus movimientos son abiertos, abarcando al mundo, queriendo compartir tu bienestar con él. Esto es positivo para tu organismo, tanto en el plano físico (elimina dolores de espalda, te hace caminar de forma correcta…) como en el psíquico (buscas soluciones a tus problemas en vez de revolcarte en ellos, te embarcas en nuevos proyectos que amplían tu visión de la vida, te facilita conocer a gente nueva…). Hasta los desconocidos reaccionan a tu nueva alineación: ser positivo hace que la gente positiva se acerque a ti.

Ser positivo mejora el humor de tus seres queridos. Y la suma de todo esto te rodea y te impregna, aumentando así tu actitud positiva.

Sonríe y se saludable.

La sonrisa es terapéutica, y sus efectos si lo llevamos a la risa son aún más acentuados. Solo el hecho de saber que vamos a vivir una situación agradable facilita la circulación de nuestra sangre, y reduce la secreción de hormonas dedicadas a poner nuestro cuerpo en estados de alerta. Los efectos positivos de ver una película de humor duran de doce a veinticuatro horas en nuestro organísmo.

Son ya varios los estudios que demuestran que un estado de humor positivo influye en nuestra salud. Una sonrisa equivale a la llave para entrar en un día mucho más alegre e interesante, amén de saludable.

Resumiendo.

El aumento de entradas positivas hace tu vida más rica y plena. Te abre puertas que antes estaban cerradas. Te muestra que fácil es encontrar la felicidad. Y te enseña que no hay sueños que no te estén permitidos. La gente positiva suele vivir más experiencias, porque han atraído hacia si mismos gente que le propone, directa o indirectamente, nuevas formas de vivir y ver la vida.

Da igual cuan negativo sea uno: todo viaje, pequeño o grande, comienza con un vulgar paso. Sonríe, sigue sonriendo, sigue atrayendo experiencias y personas positivas hacia ti hasta que esa actitud forme parte de tu forma de ser. Al fin y al cabo, en la vida solo puedes recoger aquello que siembras.

trackback | Sin comentarios »