La importancia de la persistencia.

Friday, 19 de September del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

determined
Creative Commons License photo credit: ninjapoodles
Si hay algo que convierte las buenas ideas en algo tangible es la acción. Pero muchas veces esta acción viene marcada por la novedad, y cuando lo novedoso se convierte en rutinario dicha acción se va haciendo más y más intermitente, hasta desaparecer.

Entra en juego la persistencia.

La persistencia es la fuerza que mueve tus impulsos tras agotar la energía de la novedad. Es la fuerza que provoca que nuestra recompensa sea ver como lo que creamos alcanza la madurez. Y la recompensa que nos mueve es saber que al cliente al que se vuelca dicho esfuerzo (ya sean otras personas o bien nosotros mismos) encontrará lo que vino a buscar.

Por lo tanto, si queremos llevar con exito consecutivamente un objetivo, debemos conocer y explotar la persistencia.

Conócete.

Un cómico amateur, Brad Isaac, pidió a Seinfeld un consejo para su carrera como cómico; él le respondio que cada día escribia un chiste, y tachaba con una gran cruz el día en un enorme calendario anual de la pared. A partir de ahí, la obsesión de no romper la cadena le motivaba a escribir diariamente.

Este ejercicio ejemplifica el signficado de persistencia: nuestra recompensa no es ver una forma definida de algo que hemos imaginado, sino ver como dicha forma madura y crece y avanza y evoluciona aportación tras aportación, siguiendo un ritmo regular.

Por lo tanto, aquí entra en juego el saber como estimularnos, engañarnos o recompensarnos para que salga de nosotros el seguir desarrollando un proyecto.

  • El ejemplo del calendario antes expuesto tiene un gran valor especialmente para aquellas personas con mentalidad visual: ver la cadena y ver como cada día crece sin que haya un hueco es gratificante por si mismo.
  • Asociar la conclusión de cada paso con una sensación agradable (por ejemplo, con una recompensa) es muy util para aquellas personas más sensoriales; algunos pensaran en la recompensa, y otros pensarán en la desilusión de no disfrutar un día de dicha recompensa.
  • Los que tienen una mente más auditiva, pueden asociar la satisfacción a un determinado tipo de sonido (una lista de música, por ejemplo), y utilizarla para motivarse durante la ejecución de la tarea.

Por lo tanto, antes de comenzar un proyecto, por mucha ilusión que sintamos, hemos de tener en cuenta que esta sensación desaparecerá con el tiempo, para así evitar que el bajón nos haga abandonar dicha actividad. Prepararse para pasar de un estado a otro permite una transición mucho mas comoda y abierta a las correcciones necesarias para estimularnos.

Y también hay que recordar que por mucha persistencia que se tenga, siempre habrá algun dia malo. Es normal y no ocurre nada. Pero si ese dia se convierte ya en una cadena de dos o tres, entonces hay que atajar de raiz.

Por lo tanto, saber como estimularnos para aguantar el envite de la pereza y la procrastinación es básico para poder llevar nuestros proyectos a buen puerto.

trackback | Sin comentarios »

Define tus objetivos.

Tuesday, 16 de September del 2008 · Categoria: Desarrollo personal

Muchas veces encontraremos en blogs de desarrollo personal que debemos analizarnos y ver que es lo que nos motiva, y perseguir dichos sueños acordes a nuestra personalidad. Pero no siempre es fácil ver que es lo que nos mueve.

En ocasiones no sabemos a donde ir basicamente porque no sabemos donde estamos. Otras veces sabemos que queremos, pero nos sentimos perdidos porque no creemos pisar suelo firme. Mediante la pirámide de Maslow podemos ayudarnos a encontrar que es lo que buscamos en cada momento.

La pirámide está formada por 5 pisos: necesidades básicas, seguridad, afiliación, reconocimiento y autorealización. Determina en que escalón (o escalones, si defines dos o tres objetivos diferenciados) estás ahora mismo, y de está manera podrás intuir que pasos son los siguientes.

Consulta la Wikipedia para más información y una representación gráfica de la pirámide de Maslow.

trackback | Sin comentarios »

Cómo usar lo material para mejorar lo personal.

Friday, 12 de September del 2008 · Categoria: Desarrollo personal

Dollars !
Creative Commons License photo credit: pfala
¿Realmente el poseer nos hace infelices? ¿O, por el contrario, no poseer nada es de gente sin pasiones? La mayoría de veces confundimos bienes con materialismo, y simplicidad con austeridad. Cuando en realidad debemos buscar, como en el resto de nuestra vida, el equilibrio.

Posturas simplistas de la sociedad.

En la sociedad capitalista en la que vivimos y con la simplificación que solemos hacer gala los humanos, dividimos dos grandes escuelas de pensamiento en dos unicos frentes irreconciliables:

  • En primer lugar tenemos la consecuencia directa de nuestra sociedad, que se resume en consumismo: el valor como persona viene determinado por el valor económico total de tus posesiones. Ejemplos los tenemos en las listas anuales de los más ricos del mundo. Somos incapaces de calibrar el éxito sin este tipo de referencias, y creemos que el tener dinero nos convierte en triunfadores (cuanto más dinero, mas triunfo).

Y si en la naturaleza no hay fuerza sin otra diferente que la contrarresta…

  • …la otra postura es un abandono total de las necesidades materiales. Ejemplos típicos de esta postura son el creer que el dinero es la raiz de todos los males, creer que aquellos que tienen dinero lo han conseguido injustamente y que para triunfar económicamente hay que ser amoral.

La mayor parte de la gente suele decantarse entre estos dos grupos, pero no suele ser una posición consciente y, por lo tanto, causa mas insatisfacción que provecho. Muchos (creo que casi todos, en mayor o menor medida y durante más o menos tiempo) caen en el materialismo como muestra indirecta de nuestro sueldo. Algo es bonito, caro, interesante y marca nuestra posición delante de nuestro grupo de gente cercana (familia, amigos, colegas…) y lo necesitamos para demostrar nuestro valor, para indicar que somos tan buenos que cobramos bien y podemos permitirnos este tipo de artículos. Otros tantos caen en la renuncia al materialismo, aunque también es cierto que un alto porcentaje es debido al simple hecho de no poder permitírselo. ¿Cuanta gente que ha prosperado de una clase social baja a una alta se dedica a ostentar su dinero? A la cabeza me vienen unos cuantos futbolistas y políticos…

Lo cierto es que no debemos caer ni en uno ni en otro grupo, porque si entendemos que la vida no es blanco o negro, sino que hay una infinita variedad de tonalidades entre ambos, resulta ilógico pensar que o somos Onassis, o somos Gandhi.

No se trata de poseer ni de dejar de poseer: se trata de tener lo correcto.

Conoce tus necesidades.

Una casa grande, un buen coche o una colección de DVD’s compaginado con una vida ordenada, sencilla y con objetivos claros no son incompatibles. El problema, al igual que con otros muchos campos de nuestra vida, es que vemos los objetos como fines, y no como medios. ¿Que es lo que deseas realizar en la vida? ¿Como deseas ser visto por los demás? ¿Que aspectos de tu personalidad quieres potenciar?

En primer lugar, debes tener claro que eres y que quieres (también hay que entender que lo que eres y quieres ahora mismo no sera igual de aquí a cinco años, al igual que no eres hoy dia lo que eras y querias hace cinco años). Debes definir tus valores. Y después, mirar a tu alrededor y preguntarte ante cada libro, juego o adorno “Este objeto, ¿me representa? ¿Veo mi personalidad y mis deseos en el? ¿Alguien que vea este objeto puede relacionarlo conmigo?”. Visualiza tu despacho, habitación o casa con solo aquello que consideras afín a ti. Olvida todo aquello que tengas un apego por sentimentalismo, por experiencias pasadas, por regalos de un amigo… no lo tengas en cuenta, nadie te ve, solo visualiza AQUELLO que mejor te defina en el sentido que tu deseas ser. ¿Lo has hecho? Pues todo lo demás te sobra.

Hay quien opina que todos los objetos que conservamos, que nos rodean, que estan a nuestro alrededor y son nuestros poseen una energía conectada a nosotros. En cierta manera es cierto: sentimos apego a nuestras posesiones. Ya lo hayamos comprado nosotros o nos lo haya regalado nuestra pareja. Ya sea un adorno de la pared o un libro de texto de universidad. Ya sea un título de estudios o un videojuego que reservamos dos meses antes de su salida. Todo lo que poseemos pertenece a nuestra historia, a nuestras decisiones, a nuestro entorno y es, en cierta manera, una representación a “grosso modo” de nosotros mismos, de nuestras relaciones y de nuestras decisiones. Nuestra personalidad influye a nuestro entorno, y de regreso nuestro entorno influye en nuestra personalidad; y eso funciona tanto con personas como con objetos. Por lo tanto no es descabellado pensar que una forma de mejorar nuestra claridad de mente es dejando tan solo aquello con lo que sintamos una verdadera relación positiva, y abandonar las negativas.

¿Alguna vez has hecho una gran limpieza? ¿De esas que amontonamos un buen montón de cosas para tirar, y una vez hecho nos sentimos extrañamente aliviados? Eso es porque acabamos de cortar un enlace con algo que no nos sentimos afines: acabamos de soltar lastre, como si fueramos a bordo de un globo aerostático. Leido en internet: “Solo deberiamos conservar las cosas que nos sean útiles o que nos hagan felices”. Por lo tanto, no confundamos un estilo de vida simple o sencillo con un estilo de vida hermitaño. Un aficionado al cine tendra cientos de películas: pero serán películas, géneros o épocas concretas que se acerquen a su personalidad. Y que tanto su poseedor como un amigo o un desconocido lo vean y sientan una relación real entre colección y coleccionista.

Elimina un lastre en tu vida: deshazte de lo que te sobra.

Si deseas corregir el rumbo de tu vida eliminando lo que te sobra, preparate: el proceso no es una solución rápida. Como gestionar tus relaciones sociales es tema para otro artículo; aquí hablaremos de lo material.

El punto más importante a tener en cuenta es saber que nunca conseguiremos deshacernos de todo a la primera. No pasa nada, lo importante es que cada vez que hagas el proceso obtengas resultados. Tampoco recomiendo hacerlo de golpe: las cosas, escalonadas, te permíten seguir un ritmo regular y constante por lo que si un día no estuvieras en tu mejor momento solo perderias un paso pequeño (p. ej. una estantería) y no uno grande (p. ej. una habitación).

En mi caso particular decidí que por mis horarios lo ideal es una estantería a la semana, y hacerlo siempre el mismo día y mas o menos a la misma hora. Es gratificante ver como poco a poco todo aquello con lo que no me sentía relacionado va desapareciendo de mi vida, y como lentamente voy viendo un reflejo de mi mismo en aquello que me rodea. En este proceso, todo aquello que no nos sirva tiene varias salidas, pero siempre tened en cuenta una cosa: no vas a rentabilizarlo, así que hazte a la idea que no sacaras beneficio económico por ello. Básicamente, cuando ordenamos tenemos que clasificar cada objeto en: quedarmelo, no se si quedarmelo, basura, regalar, vender y, opcionalmente, donar. Aunque de algunos objetos es dificil desprenderse (recuerdos sentimentales, por ejemplo) si conseguimos dar el paso de deshacernos de el, la sensación es altamente liberadora. Como me dijo mi padre una vez (y extrañamente se grabó en mi cerebro a la primera): “Los recuerdos están para entretenernos pero si realmente deseas ser feliz, olvídate de ellos”. Si nuestras dudas a la hora de tirar algo están en que el objeto es caro (y, por lo tanto, nos sentimos avergonzados por comprar algo que no utilizamos) o por si en el futuro nos es útil, una regla que funciona muy bien es: “Si no lo he utilizado durante los últimos 12 meses, es extremadamente probable que no lo usaré nunca”.

Siempre puedes intentar sacar cierto rendimiento económico (aunque no esperes recuperar mas allá de una quinta parte de su valor, aquí el objetivo es liberarte de lo que te pesa, y para ello mejor tenerlo el menor tiempo posible, por si acaso nos vienen los remordimientos y volvermos a quedárnoslo). Personalmente, encuentro más gratificante regalar a mis amigos y familiares aquello que a mi no me vale pero que a ellos pueda serles útil: un segundo reproductor de DVD que tengas por ahí sin usar, unos libros que no vas a volver a leer, unos CD’s que hace años que no has escuchado, el anterior reproductor de MP3… También, si te sirve de referencia, mucha gente se deshace de los CD’s originales habiendolos convertido previamente a archivos digitales o pudiendolos comprar en iTunes y tiendas similares, así que busca si hay material que puedas sustituir a formato digital.

No os creais que un proceso así se hace en un fin de semana. Ni en un mes. O año. Que demonios, ni en toda una vida. Pero tampoco se trata de crear un estilo de vida perfecto (si de eso se tratara, llegas [inserta tu edad aquí] años tarde). Como hemos dicho antes, a lo largo de nuestra vida cambiamos; y eso se verá reflejado en nuestras propiedades. El ser humano necesita aprender, necesita experimentar y necesita estimularse. Busca una nueva afición y, si al cabo de un mes o dos no sientes que se ajusta a tus valores, deshazte de todo lo acumulado y vuelve a probar otra cosa. Pero esto es algo que solo recomendaría cuando más o menos conozcas tus valores ante la vida.

El ser humano elige a sus amistades porque son afines a sus valores. Y también lo hace con sus posesiones materiales, su ropa, y sus aficiones. Si bien es difícil cambiar alegremente de amigos, no lo es tanto cuando se trata de objetos. Si conseguimos una visión clara de como somos y lo reflejamos utilizando nuestras posesiones, estos nos reforzarán dicha visión, ayudandonos indirectamente a encauzar nuestra vida a nuestros objetivos.

No seas ni materialista ni hermitaño: se inteligente.

trackback | Sin comentarios »

Haz más cosas en menos tiempo.

Tuesday, 09 de September del 2008 · Categoria: Productividad

¿Tienes un temporizador de cocina? Entonces, la próxima vez que tengas que realizar una tarea que prevees pesada, marcate un tiempo muy escaso (por ejemplo, 20 minutos para ordenar y limpiar una habitación, 5 minutos para revisar todo el email del día, 15 minutos para escribir un articulo…) y comienza a trabajar en ello. Cuando suene el zumbador, ¡se acabó! Ya no puedes realizar más la tarea.

Este pequeño truco te servira para desechar la mayor parte de procesos redundantes o de escaso interés para la consecución de la tarea. Es posible que la tarea no se este del todo acabada, pero sin duda habrás realizado un trabajo que sin la presión del temporizador tardarias al menos el triple en acabar. Para gente como yo, que durante muchos años ha defendido equivocadamente que trabajo mejor bajo presión, resulta muy util.

Por cierto, no es imprescindible el reloj de cocina. Soluciones como Online Clock son igualmente válidas.

trackback | 1 comentario »

La fuerza de la influencia.

Friday, 05 de September del 2008 · Categoria: Desarrollo personal

Tux Tie
Creative Commons License photo credit: adpowers
¿Te has levantado triste, cansado y con pocas ganas de hablar con la gente? No has pensado mucho la ropa que te has vestido (es más, probablemente tendrás una prenda o dos que habrás pensado “¿Qué coño hago con algo tan estridente?”), tus hombros, mirada y pies van más alicaidos, y tu tono de voz es más flojo y discreto.

¿Te has levantado alegre, optimista y con ganas de comerte el mundo? Habrás cogido rapidamente la ropa más llamativa que tenias en el armario, tu espalda está tan recta que se enorgulleceria tu madre (y sus mil y una reprimendas cuando eras niño de que te pusieras recto), saludas a todo el que se cruza contigo y tu voz es firme y proyectada.

A menos que seamos conscientes de ello, normalmente indicamos a los demás nuestro estado de ánimo sin darnos cuenta. Esta exhibición de caracter es la que marca nuestra interacción con los demás, pero también es la causante de la primera impresión que causamos ante un extraño. Y, de la misma forma, gran parte de la gente que nos rodea reacciona a dicho caracter.

Nuestra persona da y recibe influencias a traves de diferentes señales. Si actuamos sobre dichas señales podemos influenciar nuestro estado de ánimo. Y, a traves de esto, cambiar la percepción que reciben los demás sobre ti, lo cual acabará retornando a nosotros y reforzando dicha influencia.

Influyéndote.

Los olores influyen (ahí tenemos la aromaterapia). Los colores influyen (id. con la coloraterapia). La ropa influye. La postura corporal influye. Incluso el haberte afeitado o no influye. Y así podemos seguir con infinidad de inputs que recibimos a lo largo del día. ¿Recordais aquello de que no sea más importante el envoltorio que el contenido? Pues en el caso de seres vivos, el envoltorio no es mas que un reflejo del contenido.

Por mi actividad profesional he podido comprobar que cuando una persona cohibida se sienta en un estudio de radio, suele echar los pies hacia atras, doblar la espalda y cruzar los brazos entre él y el micrófono. Su postura indica incomodidad en esta situación y se pone a la defensiva. Tartamudea un poco, sus frases no son asertivas, procura aportar poco para no destacar… Una persona que no tiene miedo al micrófono asienta bien los pies en el suelo, su espalda se pone recta con el respaldo y el microfono se situa entre ambos brazos (eso si es que no llega a rodearlo). Solo un vistazo nos sirve para ver si la persona se encuentra mentalmente preparada para ponerse ante este reto. Sin embargo, el tímido puede cambiar bastante su actitud mental simplemente cambiando su posición fisica: sentandose correctamente y abriendo su postura para aceptar dicho micro provoca cambios en su forma de hablar y expresarse. De esta forma, vemos que nuestro cuerpo (uno de nuestros envoltorios) influye en nuestra personalidad (contenido).

Cuando estamos felices vestimos y actuamos de cierta forma; cuando nos deprimimos, nuestros actos son diferentes. Si nos sentimos alicaídos, cambiar nuestra actitud en determinados aspectos influye en nuestro interior y, por lo tanto, nos sirve de apoyo para cambiar internamente. Claro que para dar ese primer paso, hay que tener las cosas claras o nos dejaremos llevar por nuestro pesimismo.

Cosas que has de tener en cuenta cuando nos percatamos que nuestra actitud decae:

  • Vestimenta e higiene personal: Recuerda como vistes aquellos dias que tienes ganas de todo. Cambiate a esa ropa e intenta rememorar las sensaciones que te proporciona cuando estas de mejor humor. Dúchate y afeitate (aunque esto es algo recomendable de hacer cada día), y arreglate como si tuvieras un compromiso que te ilusione (o como si te fueras de fiesta con tus amigos un sabado por la noche).
  • Ejercicio o actividad intensa: Muchos (yo incluido) nos da un palo increible ejercitarnos, pero lo cierto es que el esfuerzo físico es muy beneficioso, y mejora nuestro estado de ánimo. Si no es en el gimnasio, procura realizar algún tipo de actividad o trabajo de gran esfuerzo durante una o dos horas. Al terminar, las preocupaciones y actitudes negativas habrán desaparecido.
  • Postura: Lo primero que cambia cuando no nos sentimos con ganas de nada es nuestra postura corporal. Gritamos al mundo “¡Dejame! ¡No me molestes!”, lo cual solo sirve para que nos quedemos solos chapoteando en nuestros problemas. Una postura correcta (espalda recta, estomago ligeramente hundido), unos pasos firmes, una correcta colocación de pies y espalda cuando estamos sentados, un tono de voz firme, dejar que los brazos y las piernas se abran al mundo en vez de cerrarlos frente nuestro… todas estas actitudes nos dan un pequeño subidón de autoestima al que poder agarrarnos y alejarnos, al menos por un rato, de nuestra negatividad. Como efecto colateral, la gente interactuara más con nosotros si demostramos que estamos abiertos a los demás, por lo que resulta más difícil que regresemos a nuestra actitud negativa.
  • Actividades: Piensa en todo aquello que sueles acometer cuando te sientes contento y con ganas. Intenta realizarlo. Dichas actividades te serán muy difíciles de seguir si mantienes tu actitud negativa (al fin y al cabo, si solo las has hecho cuando tu actitud es positiva, relacionarás inmediatamente alegría con la actividad).
  • Música: Algunos son más melómanos, otros los somos menos. Pero lo cierto es que la música influye nuestros estados de ánimo. O, más bien, elegimos la música según como nos sintamos. Busca aquellos temas que escuchas cuando te sientes pletórico, pásalos a tu reproductor de MP3, y ponte a escucharlos mientras realizas otras actividades (es muy util haber realizado antes listas de reproducción según el estado de ánimo que deseamos potenciar).
  • Rutinas: Cuando nos sentimos decaidos, dejamos muchas de nuestras rutinas detenidas (p.ej. afeitarnos). Esto es altamente negativo, porque en el momento que nuestro ánimo mejore ligeramente, si nos encontramos con todo el trabajo que nuestro periodo depresivo ha dejado por hacer, puede deprimirnos de nuevo o hacernos caer en la procrastinación. No dejes aquello necesario por hacer solo porque no te sientes con ánimos.
  • Amistades: ¿Cuantas veces habeis visto en series y películas que los amigos te ayudan a superar tus baches? No hace falta que rodeeis una botella de vodka y os conteis las penas, pero simplemente quedar con varios amigos para realizar cualquier actividad ayuda enormemente a olvidarnos de nuestro estado de animo. Al fin y al cabo, con los amigos solemos compartir los mejores momentos, por lo que deja que este espíritu te influya.
  • Salir: Una costumbre muy típica es la de quedarse en casa cuando el ánimo no acompaña. Un simple paseo, especialmente en dias soleados, hace maravillas a nuestro humor. Si tienes media hora libre, coge tu MP3 y date un garbeo, o coge un libro y sal a leer a un parque.
  • Sonríe: Sonreir a alguien provoca que nos devuelvan otra sonrisa. Y no hay nada que mejore más el ánimo que recibir una sonrisa sincera de otra persona.

Influyendo a los demás.

Como has visto, los demás influyen en ti. Como podrás suponer, el efecto inverso también ocurre. Cuando intentamos proyectar una forma de ser a los demás, ellos reaccionarán a su percepción de ti (aunque la estés fingiendo), por lo que su respuesta se adecuará a la imagen que emites. Por lo tanto, los demás responden ante la actitud que deseas forjar, y refuerza tu postura. Este ciclo de realimentación es muy importante no tan solo para mejorar nuestro animo sino también cuando queremos reforzar un hábito o una forma de ser.

De la misma manera, cuando alguien cercano a ti tiene algun problema personal, la mejor forma de ayudarle es mostrar una actitud que demuestre que puedes enfrentarte a cualquier problema. De esa forma, aunque no te pida ayuda directamente, recogerá parte de tu energía y postura para enfrentarse a su situación personal.

¿Os habeis fijado cuanto cuesta quedar con amigos cuando estamos deprimidos, pero sin embargo si creen que tu energía es muy alta no cuesta tanto el poder quedar? Todos reaccionamos a la actitud de los demás y actuamos consecuentemente. Por lo tanto, procura emanar un estado de ánimo positivo, tanto de forma directa (a ti mismo) como indirecta (a traves de los demás).

trackback | Sin comentarios »

La música te anima.

Tuesday, 02 de September del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Productividad

La música nos condiciona, por mucho o poco melómanos que seamos. Uno de los consejos más repetidos por los blogs de desarrollo personal es crear listas energizantes: una para cuando debamos animarnos, otra cuando busquemos ser más introspectivos, etc. Sin embargo, ¿cuanto nos lleva hacer una lista de esas caracteristicas? Mucho, mucho rato.

Para ahorrar tiempo, carga una serie de álbumes musicales (del tipo de lista que estes interesado en crear) en tu reproductor MP3 y llevatelo contigo la próxima vez que vayas a pasear, o preveas usar el transporte público. Cada vez que comience una canción, analiza si dicha melodia te influye de la manera que estás buscando: si la respuesta es negativa, borrala del MP3. De esta manera, en un par o tres de viajes, tendrás una lista casi definida de temas. Pasala al PC, haz una revisión rápida, y ya tienes tu selección a punto de utilizar.

trackback | Sin comentarios »

Ocio productivo.

Friday, 29 de August del 2008 · Categoria: Desarrollo personal, Salud

Laid Back
Creative Commons License photo credit: downing.amanda
El ocio es un aspecto más de nuestras vidas, tan imprescindible como lo es el trabajo, el ejercicio físico o el sueño. Existen tantas formas de ocio como personas. O más, incluso. El problema es que, si bien es necesario, el ocio no lo entendemos como algo que nos aporte calidad de vida. Pero, al igual que el resto de campos, podemos hacerlo de cualquier manera o conseguir que nuestro ocio sea útil.

Nuestras actividades de ocio poseen un contenido (qué hacemos y que dice de nosotros a nosotros mismos) y un continente (que representación fisica posee y que dice de nosotros a los demás).

Horarios

Parece extraño el concepto, pero nuestros momentos de ocio también deben ser controlados. Como todo, hay que dejar un margen para la improvisación, pero eso no justifica que nuestro entretenimiento se escape a nuestro control.

Hemos de tener en cuenta dos posibilidades:

  • Nuestro tiempo de ocio es escaso: No desconectar solo consigue aumentar nuestro nivel de estrés, con los aspectos negativos que conlleva con nuestra salud.
  • Nuestro tiempo de ocio es excesivo: Si nuestras horas de entretenimiento ocupan una gran parte del día a día, es muy probable que ni estemos centrandonos en un ocio positivo (por ejemplo, estar viendo la TV sin realmente gustarnos lo que se emite en ese momento) ni estemos trabajando por nuestros objetivos (lo cual puede llevar a la frustración).

Contenido de la actividad.

Por lo general es mejor un ocio activo (jugar a un juego) que uno pasivo (saltar de video en video en YouTube). El relax suele venir la mayor de las veces por cambiar nuestra rutina de esfuerzo que no por dejarnos llevar por la pereza. Aún así, incluso los entretenimientos pasivos pueden ser positivos, siempre que el contenido de estos nos enriquezca el caracter.

El contenido de nuestro ocio ha de estar acorde a nuestra personalidad y preferencias. Si tenemos un caracter activo, resolutivo, es muy probable que leamos libros de ficción donde los protagonistas se enfrentan a situaciones casi imposibles, juguemos a juegos que requieran reflejos y acción, veamos peliculas de explosiones y violencia… Por otro lado, si somos reflexivos, es más probable que juguemos a juegos de estrategia, pintemos paisajes, paseemos por la naturaleza, leamos biografias de grandes pensadores… Si te fijas en tus intereses, en los que realmente te hacen disfrutar, estos marcan tu personalidad, tanto a ti como a los demás.

Cuando nuestro ocio no se sincroniza con nuestra forma de ser, nos aburrimos y nos dejamos caer un entretenimiento pasivo y comodo como zapear o navegar por internet, que permiten pasar horas sin realmente extraer algo positivo de nuestra experiencia. Todos hemos sentido esa sensación desagradable de haber perdido el tiempo delante del monitor. Por eso hemos de enfocar nuestro ocio en actividades que resulten acordes a nuestro interior.

Continente de la actividad.

Organizar nuestro ocio no se ciñe unicamente al horario ni a su contenido, sino también en como lo obtenemos y como lo almacenamos.

Evidentemente, hay actividades que no requieren apenas espacio: visitas a Museos o zonas turisticas, o bien el deporte son actividades cuyo impacto en el hogar es mínimo. Pero otras actividades si tienen este problema, y ahi debemos plantearnos donde disfrutar de el y durante cuanto tiempo.

El caso más tipico es el de la lectura. Comprar solo determinados libros, y conseguir el resto de bibliotecas y amigos suele ser los consejos más típicos. También es aconsejable deshacerse de aquellos libros que ya no nos aportan ningun valor. Estas medidas pueden aplicarse de forma similar en otros campos de ocio (como el cine, los videojuegos, etc.).

Las actividades más artísticas requieren una cuidada planificación por parte de su autor. Saber que tipo de obras se crean y como se pueden almacenar en el menor espacio depende de multitud de factores, que solo el que las practica puede conocerlas y desarrollarlas.

Por supuesto, el tener a la vista determinadas aficiones (una colección de libros, una serie de cuadros, etc.) remarca nuestra forma de ser tanto para nosotros como para con los demás.

Resumiendo.

El ocio, como parte integrante de nuestra vida, es necesario para mejorar la calidad de esta; eso si, como todo necesita que le prestemos la debida atención. Ya que nos aporta valores positivos tanto en el plano físico (un descanso para nuestro cerebro, una mejora de nuestra salud, etc.) como en el personal (refuerza nuestros objetivos y nuestra personalidad propia), no dejemos que nuestro entretenimiento venga impuesto por los demás o simplemente traguemos con lo que nos llegue.

trackback | Sin comentarios »

Como acabar con tu lista de material pendiente.

Tuesday, 26 de August del 2008 · Categoria: Productividad

¿Alguna vez te has visto en la situación de “tengo tantas peliculas pendientes de ver”, “tengo una pila de libros pendientes de leer”, “tengo un monton de juegos por pasarme”…? Da igual que sean nuestros o que nos los hayan prestado: pensar en todo el material que tenemos por casa puede asustar.

Coge una estantería y dedicala a lo que tienes por hacer; pon en fila todo lo que tienes pendiente de procesar: si ves que la cantidad de objetos es demasiado grande decide si puedes pasar de algunas de ellas, y devolverlas o venderlas. Del montón restante, comienza por un lado y dedicate en exclusiva a finalizarlo. A ser posible comienza con las cosas más rapidas de terminar, puesto que el progreso de los primeros dias es motivador.

trackback | 2 comentarios »

Cantidad contra calidad

Friday, 22 de August del 2008 · Categoria: Desarrollo personal

The Cakes - The final set up
Creative Commons License photo credit: Gaetan Lee
Como ya he indicado anteriormente en Aprovecha el día, encuentro risible la pregunta “Que prefieres, ¿cantidad o calidad?”. Cantidad y calidad son dos elementos que van cogidos de la mano. Al fin y al cabo, uno siempre quiere que su trabajo sea de una calidad intachable, pero al mismo tiempo desea hacer cuantas más cosas mejor. ¿Prefieres tomar un postre mediocre cada día o el mejor postre cada domingo? No. Prefiero tomar el mejor postre cada día. Si bien la ecuación cantidad = calidad es un concepto generalmente inalcanzable, todos sabemos que cualquier proceso mejora a medida que lo repetimos. ¿Cuantos puñetazos ha de propinar un maestro de karate antes de que su puñetazo maximice el daño que puede causar? Decenas de miles. Por lo tanto, para alcanzar su nivel tan solo has de hacer una cosa: dar el primer puñetazo. Y repetir. Mucho.

Por eso, si la naturaleza actúa de esa forma, intentemos aprovecharnos de ella. En nuestra vida esta interactuación tiene dos flujos: hacia afuera (nuestras acciones) y hacia adentro (nuestros inputs).

Calidad de nuestras acciones.

“La practica perfecciona”“nadie nace sabiendo” son dos refranes que reflejan esta realidad. Si queremos hacer algo bien, solo a traves de la repetición lo conseguiremos. Por lo tanto, nuestros proyectos requieren, sobre todo, acción: menos pensar, mas actuar. Al fin y al cabo, aquel proyecto que ahora nos parece de lo más importante palidecerá de aqui a unos cuantos años cuando eches la vista atrás y veas como ha mejorado cada uno de tus trabajos.

Eso sí, esto nos lleva a tener en cuenta dos consejos:

- No caigamos en la tentación de hacer un trabajo mediocre: no tener la experiencia para hacer las cosas con mayor calidad no justifica hacerlas de cualquier manera. Si no dedicamos nuestra atención a lo que hacemos, y no meditamos siempre en que podriamos mejorar nuestros procesos o habilidades, tan solo seremos un ñapas que se dedica a hacer muchas chapuzas que nunca perduran.

- No seamos perfeccionistas. Como cuenta una leyenda urbana, Winston Churchill lo definió perfectamente “‘Nada sirve salvo la perfección’ se puede resumir en: PARALISIS”. Esperar al momento exacto, al conocimiento perfecto y la actitud necesaria solo te deja una fecha de comienzo apropiada: nunca. El mejor momento fue el año pasado, el segundo mejor momento es ahora. Cierto, a veces un proyecto no puede comenzar por falta de elementos necesarios, pero eso no significa que estos deban ser perfectos. Saber a valorar lo que significa “suficientemente bueno” es imprescindible para maximizar nuestro esfuerzo.

En nuestro trabajo y proyectos hemos de ser efectivos: buscar el mejor resultado mediante el equilibrio de recursos disponibles y calidad. Si gastamos demasiados recursos para obtener la máxima calidad, tan solo conseguiremos un gasto inviable, y haber perdido varias veces más tiempo del necesario en pos de elevar un pequeño porcentaje de calidad. Gasta pocos recursos y dedícale poco tiempo, y tan solo habras logrado una chapuza. Aquí entra una calidad que tan solo la práctica puede proporcionarte: saber cuando algo es suficientemente bueno. Eso no es sinónimo de “con esto, ya vale”. Es saber dedicar el tiempo en lograr toda la calidad posible utilizando los recursos que sean necesarios, utilizando una cantidad de tiempo y recursos razonable. Resumiendo: “esfuerzate en ser excelente, no perfecto”.

Para obtener el mejor resultado, no hay nada como tener dos baremos: el primero es el resultado que esperan los demás, que han de haber dejado muy claro. Saber que es lo que el destinatario final espera (en resultados, recursos y tiempo utilizado) es básico para obtener su aprobación. Por otro lado, para mejorar tras cada uno de nuestros proyectos, debemos tener un baremo propio que esté por encima del baremo del destinatario (aunque ambos seamos nosotros mismos): lucha por maximizar y mejorar lo que hicistes anteriormente para lograr más con menos.

Practica; practica hasta que parezca fácil.

Calidad de nuestros inputs.

Nuestro tiempo es valioso. Aunque no seamos autónomos, nuestro tiempo tiene valor. Una hora puede dedicarse a muchas tareas: leer un libro, dormir, ver un programa de TV, una cena romántica, una clase privada, dar un paseo… Es por eso que debemos estudiar nuestras actividades y ver si estamos aprovechando bien el tiempo. No se trata de obsesionarse con el horario productivo perfecto: eso es insalubre. La mente necesita desconectar, el cuerpo necesita descansar, y, simplemente, hay dias en los que acabaremos con la sensación de haber perdido todo el día. Y no pasa nada. El problema es cuando esta situación se repite día tras día.

Estudia que programas de TV y radio te gustan, piensa que valor te proporcionan (en humor, en conocimientos, en información… en cualquier campo que te resulte de interés) y elimina aquellos que no cumplan lo que esperas. Si algunos de estos interfieren en tu vida diaria (como por ejemplo dormir, en el caso de los late night show), comprueba si puedes encontrar soluciones alternativas (ver una serie en DVD, grabar programas en directo, verlos o descargarlos a traves de internet, etc.).

Mira que libros lees. Al principio es normal que leamos muchos libros de una temática o género, hasta que encontremos aquellos autores o estilos que más nos gusten. Al igual que con la TV, procura ver en que momentos podemos sacar el máximo rendimiento a nuestra lectura (un libro de estudio será más provechoso en casa con papel y boli, mientras que podemos aprovechar un viaje en transporte público para leer un libro de ficción, por ejemplo).

Si te metes en demasiados proyectos o a ayudar a demasiadas personas, piensa que encargos te van a proporcionar más valor por realizarlos, y aprende a decir “no” a aquello que se te ofrezca y no te permita acercarte en dirección a tus objetivos personales. No pasa nada por negar ayuda a determinados proyectos y a determinadas personas: la gente que no comprende que tienes una vida que atender no tiene interés en tu bienestar, solo en su propio provecho.

Piensa en que relaciones mantienes y si merecen la pena. Hay mucha gente cuya pareja es una influencia negativa, pero la mantienen por miedo a estar solos, lo que cierra la puerta a la posibilidad de encontrar aquella persona que pueda enriquecer su vida. Lo mismo con amigos o trabajo: si te encuentras en una relación abusiva o estéril, sustituyela con otra o directamente corta la relación. Los huecos siempre pueden rellenarse, pero si te mantienes completamente ocupado con actividades y relaciones nocivas, no solo no tienes tiempo a encontrar esos inputs de calidad, sino que encima acabaras afectado negativamente (por salud, por nervios o por depresiones) debido a ellas.

Estos son tan solo unos pequeños ejemplos de todas las actividades que realizamos a lo largo del día; cada una nos proporciona algo, y está de nuestra mano absorber lo mejor de cada una de ellas. Combina, prueba, practica, cambia, equivócate, medita y aprende hasta lograr un equilibrio que te vaya bien… durante una temporada. La gente cambia. Tu también. Ajusta tus inputs a tus necesidades de cada momento. Comienza con cantidad hasta que aprendas a valorar cuales de estos alcanzan la calidad que esperas, y ciñete a esos, y aún asi, sigue siempre valorando su calidad respecto a nuevas incorporaciones que puedan ocurrir. Si es posible, procura que tus actividades puedan recolocarse a tu gusto a lo largo del día. A traves de tratar con cantidades y cantidades, acabaras alcanzando aquí y allá momentos de gran calidad. Y si sigues perseverando en ese camino, acabaras aportando calidad a todas las actividades que realices.

trackback | Sin comentarios »

Perder peso poco a poco.

Tuesday, 19 de August del 2008 · Categoria: Salud

Perder peso es un proyecto descorazonador para muchos. Por mucho que nos concienciemos a determinadas horas del día, llegan determinados momentos en los que nuestro cerebro “no recuerda” nuestra dieta, y al final acabamos con un sentimiento de culpa por una comida que ha echado a perder el resto de sacrificios de la jornada.

Un metodo que nos ayuda (en parte) a motivarnos es llevar un control diario del peso: pesate cada día, a la misma hora, y observa la evolución. Es inevitable que el peso suba y baje, existen muchos factores que hacen que eso ocurra, pero si realizamos una dieta equilibrada y ejercicio físico, el saber que existe un control de peso diario donde vemos reflejado nuestros descuidos nos ayuda a motivarnos en muchas de las ocasiones en las que nuestra voluntad flaquea.

trackback | 1 comentario »