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¿Qué es certificado energético?

El certificado energético es el documento que evalúa el consumo y la eficiencia energética de una vivienda, con una calificación de la A, la más eficiente, a la G, la menos eficiente, obligatorio para vender o alquilar cualquier inmueble en España.

Qué significa el certificado energético

El certificado energético evalúa cómo se comporta una vivienda en términos de consumo de energía y de emisiones, teniendo en cuenta factores como el aislamiento, las ventanas, la orientación y las instalaciones de calefacción o climatización. El resultado es una letra, de la A a la G, que resume esa evaluación de forma visual y comparable entre viviendas. Una calificación baja no prohíbe vender ni alquilar la vivienda; la normativa no impone un mínimo obligatorio para poder cerrar la operación. Pero una etiqueta baja puede influir en la decisión de compradores o inquilinos que se fijan cada vez más en el gasto energético mensual antes de decidirse. En ese sentido, el certificado funciona más como una etiqueta informativa que como un requisito técnico que la vivienda tenga que superar. El certificado no mide solo el edificio en abstracto, también depende de cómo esté equipado en el momento de la visita: el tipo de caldera, si tiene aire acondicionado, si hay paneles solares instalados. Dos viviendas con la misma estructura pueden tener calificaciones distintas si una tiene mejores ventanas o una caldera más eficiente que la otra.

Cómo se solicita

El certificado lo redacta un técnico competente, habitualmente un arquitecto, un aparejador o un ingeniero con la cualificación necesaria para este tipo de informes. El técnico visita la vivienda, recoge datos sobre su construcción y sus instalaciones, como el tipo de ventanas, el aislamiento de fachada o el sistema de calefacción, y con un programa oficial calcula la calificación energética resultante. El técnico suele apoyarse en programas reconocidos oficialmente para el cálculo, como CE3X o CALENER, que traducen los datos recogidos en la visita a la calificación final. El resultado no depende de la opinión del técnico, sino del cálculo que arroja el programa a partir de los datos introducidos, lo que da al certificado un carácter más objetivo que otros informes técnicos. Una vez calculada, el técnico registra el certificado ante el organismo autonómico correspondiente. En Cataluña ese registro pasa por el ICAEN, el Institut Català d'Energia; otras comunidades autónomas tienen su propio organismo. Sin ese registro, el certificado no es válido para presentarlo en una venta o un alquiler, aunque el cálculo técnico ya esté hecho. No es un trámite que puedas hacer tú mismo ni que emita cualquier gestor sin la cualificación adecuada. En mejorando.es te ponemos en contacto con profesionales que pueden encargarse tanto de la visita técnica como del registro posterior, y que además saben qué reformas suelen tener más impacto en la calificación final de la vivienda.

Por qué importa

El certificado energético es obligatorio desde el primer anuncio del inmueble: la calificación tiene que figurar en cualquier publicación de la vivienda, ya sea en un portal inmobiliario o en un escaparate de agencia. No tenerlo antes de anunciar la vivienda puede retrasar la operación, porque la otra parte, o su gestoría, puede exigirlo antes de seguir adelante. También condiciona el tipo de reforma que decides hacer. Si vas a reformar antes de vender, saber qué calificación tiene la vivienda ayuda a decidir si merece la pena invertir en aislamiento o en ventanas nuevas para mejorar la etiqueta, o si el margen de mejora es pequeño y conviene centrar el presupuesto en otra cosa. El certificado, en ese sentido, es también una herramienta de decisión antes de reformar, no solo un trámite de última hora. El certificado también sirve como punto de partida antes de reformar. Compararlo con la calificación de otras viviendas similares en la zona ayuda a decidir si merece la pena mejorar el aislamiento o las ventanas antes de vender, o si el resto de factores del mercado pesan más que la etiqueta energética en ese momento.

Quién puede redactarlo

El certificado energético lo debe firmar un técnico competente: un arquitecto, un aparejador o un ingeniero con la formación específica para este tipo de informes. No cualquier profesional de la construcción está habilitado para emitirlo, y tampoco lo puede tramitar un gestor administrativo sin esa cualificación técnica de base. El técnico visita la vivienda en persona. No basta con rellenar un formulario a distancia con los datos que le facilite el propietario, porque parte del cálculo depende de comprobaciones directas: el estado real del aislamiento, el tipo de carpintería de las ventanas, la orientación del edificio o el sistema de calefacción instalado. Con esos datos, introduce la información en un programa reconocido y obtiene la calificación. Después de la visita, el técnico registra el certificado ante el organismo autonómico competente, un paso que no es opcional: sin registro, el documento no tiene validez legal para una venta o un alquiler. Conviene guardar bien el certificado registrado, con su número de referencia, porque se pedirá de nuevo en cualquier operación posterior sobre el inmueble. Conviene distinguir entre el técnico que redacta el certificado y el técnico que ejecuta las mejoras que suben la calificación, aunque a veces sea la misma persona o el mismo estudio. El primero evalúa y certifica; el segundo instala el aislamiento, cambia las ventanas o renueva la calefacción. Confirmar esta distinción evita depender de un único profesional para todo el proceso, y permite comparar presupuestos de ejecución sin que eso afecte a la independencia del certificado.

Buenas prácticas

  • Pide el certificado energético antes de publicar el anuncio de venta o alquiler, no después.
  • Guarda el certificado registrado, con su número de referencia, junto al resto de documentación de la vivienda.
  • Si vas a reformar antes de vender, consulta con el técnico qué cambios suelen mejorar más la calificación.
  • Comprueba la fecha de emisión del certificado antes de una operación; puede haber caducado.
  • Encarga un nuevo certificado después de una reforma que mejore el aislamiento, las ventanas o la calefacción.

Errores frecuentes

  • Anunciar la vivienda sin la calificación energética visible en el anuncio.
  • Pensar que cualquier reforma, incluida una puramente estética, mejora automáticamente la calificación.
  • Usar un certificado caducado en una venta o un alquiler.
  • Confundir el certificado energético con una auditoría energética completa; son documentos distintos, con distinto nivel de detalle.
  • Dejar que emita el certificado alguien sin la cualificación técnica exigida.

Fuentes

  1. Real Decreto 390/2021, de 1 de junio, por el que se aprueba el procedimiento básico para la certificación de la eficiencia energética de los edificios : artículo 13.1 — Fuente ya verificada en una entrega anterior: fija la validez máxima del certificado en diez años, o cinco años si la calificación es G. Se ha mantenido sin cambios en esta ampliación.

Preguntas frecuentes

Sobre certificado energético

¿Puedo vender mi vivienda sin certificado energético?

No de forma legal. Es obligatorio disponer de él antes de formalizar la venta o el alquiler, y su calificación debe figurar en cualquier anuncio del inmueble. No tenerlo puede retrasar la operación o generar problemas con la otra parte cuando llegue el momento de firmar.

¿Una reforma siempre mejora la calificación energética?

No siempre, depende de qué se reforme. Cambiar ventanas, mejorar el aislamiento de fachada o renovar el sistema de calefacción suele ayudar a subir la letra. Una reforma solo estética, como cambiar suelos o pintar paredes, normalmente no cambia la calificación, porque no toca los factores que el técnico evalúa.

¿Cuánto dura la validez del certificado energético?

Tiene una validez máxima de diez años, o de cinco años si la calificación obtenida es G, según el artículo 13.1 del Real Decreto 390/2021. Pasado ese plazo, hay que renovarlo para que siga siendo válido en una venta o un alquiler posterior de la vivienda.

¿Quién paga y quién solicita el certificado energético, el propietario o el comprador?

Lo solicita y lo paga el propietario del inmueble, porque es quien tiene la obligación legal de disponer de él antes de vender o alquilar. Ni el comprador ni el inquilino están obligados a tramitarlo ni a facilitarlo por su cuenta.

¿El certificado energético es lo mismo en toda España?

El procedimiento básico lo marca el Real Decreto 390/2021 en todo el territorio, pero el registro del certificado depende del organismo autonómico correspondiente. En Cataluña ese registro pasa por el ICAEN; otras comunidades tienen su propia entidad encargada del trámite.

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